Crónicas de la tierra media: Que el agua no nos tape - Piedra OnLine

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domingo, 7 de abril de 2013

Crónicas de la tierra media: Que el agua no nos tape


Semana trágica para las ciudades de La Plata y Buenos Aires, una lluvia imprevista y desproporcionada provocó inundaciones históricas en las capitales de la provincia y del país generando cuantiosas pérdidas humanas y materiales. ¿Pero no son imprevistas la mayoría de las lluvias? ¿Cómo está preparada San Nicolás para una catástrofe semejante teniendo en cuenta que caen dos gotas y entramos en caos?.
Las terribles inundaciones que dejaron sin hogares a cientos de platenses y porteños, sin contar las vidas perdidas y la desgracia que aún persiste, nos mostró una vez más la falta de previsión y las peleítas que no aportan nada, de ciertos sectores políticos. El famoso tirarse la pelota de un lado al otro, al estilo “fuiste tú” de la canción de Arjona (¡puaj!) estuvo a la orden del día al momento de asumir responsabilidades. Parecía más importante saber porqué Macri estaba de vacaciones y no había nadie a cargo de la ciudad en el momento del desastre que porqué nunca se hicieron las obras que de una vez por todas solucionen el problema de las inundaciones en Capital ¿o se piensan que esto es nuevo?, para colmo el imitador de Fredy Mercury lo único que atina a decir es que las lluvias llegaron para quedarse, ¡qué novedad! ¡que estadista! Gracias por traernos tanta tranquilidad, como si el tipo que tuvo que dormir en el techo de su casa viendo cómo perdía todo lo que acumuló en su vida no lo supiera. Y del otro lado puro acusar, puro acusar pero en la ciudad de La Plata se hizo un mega estadio único que costó una ponchada de guita, que se usa pocas veces y no se hicieron las obras necesarias para que la ciudad no se transformara en La Atlántida. La gran excusa es que lluvias de tal magnitud son imposibles de soportar y permítanme dudar (bah como si les interesara si yo dudo o no dudo) porque si se hubieran hecho las cosas como deberían el desastre habría sido mucho menor. 
Por: Germán Rodríguez 
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¿Y por casa cómo andamos?
Y como todos los caminos conducen a Roma o al estadio monumental, terminamos preguntándonos ¿qué pasaría en San Nicolás si algo así aconteciera?. Lo primero que sospechamos es que el agua taparía primero el centro de la ciudad y los barrios se hundirían entre las calles poceadas siendo lo único que quedaría de nuestra civilización: bolsas de basura flotando por todos lados. Pero bueno, todos recordamos la última inundación que derivó en la creación de la famosa “zanja Novau” que ayudó y bastante, pero si se hubiera hecho antes habría ayudado más aún. ¿Y después de eso qué? Siempre tenemos obras pendientes, siempre estamos por hacer algo, nos falta un pelito nomás y todo queda ahí, boyando, flotando en el éter, desvaneciéndose en la bruma de los “sigamos zafando preguntas”. Aparentemente y según lo que nos aseguran desde el municipio se está trabajando en obras de desagüe que ya vienen desde la gestión anterior y que aún no han sido terminadas por un problema administrativo y de bienes pero que en cuantito lo arreglen van a quedar de diez. Se trataría de un canal abierto que desembocaría en la avenida Viale. Pero la gran pregunta que se hace cualquier nicoleño es acerca del centro, porque bien sabido es que apenas llueve un poquito fuerte (ni siquiera un temporal tipo Santa Rosa, ni mucho menos lo que sucedió en la Capital) las calles céntricas se inundan enseguida, las bocas de tormenta se rebalsan y todos vimos lo que es la esquina de Sarmiento y León Guruciaga donde la alcantarilla parece el lomo de una ballena por cómo tira agua. Todos sospechamos que los desagües deben estar tapados de basura y que por tal motivo el agua no corre como debería pero nos aseguran muy seriamente, que no, que nada que ver que las tareas de mantenimiento se hacen. Mmmm, me vuelvo a permitir dudar (aunque a nadie le importe como ya lo aclaré) y de ser así, que están todas limpitas como nos dicen, deben estar hechas para el tujes porque el agua no corre y eso es innegable.

No seamos sucios 
También hagamos un párrafo aparte para los habitantes de esta hermosa ciudad, cualquier estudio científico demuestra que el nicoleño promedio si tiene que caminar dos metros  para arrojar la bolsa de residuos en el cesto y un metro para tirarla en la cuneta, elegiría arrojarla, tipo basketbolista, desde donde está parado, a la última opción. Imaginen que si hubiéramos tenido lluvias intensas el pasado fin de semana largo en el que la recolección de residuos fue deficiente, la tremenda cantidad de basura que había en las calles habría tapado cualquier desagüe o zanja y las consecuencias estarían a la vista. Tuvimos suerte que no fue así, pero no podemos dejar librado al azar nuestro destino, es poco razonable aunque a veces pareciera que formara parte de nuestra identidad.
En estos días se formó un comité de crisis entre servicios públicos, liderado por Adolfo Suárez Erdaire (de quien ya perdimos la cuenta cuantos cargos tiene) y Desarrollo Urbano a cargo de Rodolfo Fernández Viña. Este comité tendría reuniones donde se armarían estrategias para afrontar algún desastre en la ciudad. Qué puede salir de todo eso no lo sabemos, se pueden reunir también para jugar al chinchón o a la Play y nunca nos vamos a enterar, pero como idea, no es mala, aunque un poco de acciones concretas, de señales a la ciudadanía no vendrían mal. Sea como sea, tengamos cuidado de que el agua no nos tape.