La democracia que no conviene a Washington - Piedra OnLine

Información del Mundo

lunes, 22 de abril de 2013

La democracia que no conviene a Washington


Manuel E. Yepe
No por esperado y lógico dejó de ser angustioso el triunfo de NicolÔs Maduro en las elecciones para la presidencia de Venezuela, vacante por la desaparición física del Jefe del Estado Hugo ChÔvez.
Una amplia mayorĆ­a de los ciudadanos venezolanos habĆ­an elegido Presidente, en octubre de 2012, al inmensamente popular lĆ­der de la revolución bolivariana, quien poco antes de morir a consecuencia de un cĆ”ncer recomendó al pueblo sufragar por Maduro en los  comicios que, por mandato constitucional, debĆ­an convocarse de ocurrir su deceso.
En las condiciones del orden liberal burguĆ©s que aĆŗn rige en Venezuela no obstante su pujante proyección hacia el socialismo, la mayor parte de las instituciones gubernamentales desempeƱan sus papeles constreƱidos por un  sistema en el que el capital financiero no ha dejado de  ejercer un fuerte papel manipulador de los medios de prensa, asĆ­ como de la economĆ­a y la sociedad toda.
En Venezuela, el 80% de los medios estÔ en manos de una oposición que representa bÔsicamente de una de las oligarquías burguesas mÔs acaudaladas del planeta. (Ampliar en mÔs información)


Fue sorprendente el resultado del proceso electoral del 14 de abril por el margen tan  estrecho con que obtuvo la victoria NicolĆ”s Maduro sobre Henrique Capriles, el candidato de la oligarquĆ­a, algo menos del 2% de los votos emitidos, apenas unos 300 mil sufragios.
Pero fue, eso si, una victoria inobjetable, especialmente porque el método de votación venezolano actual goza de mucho prestigio y ha sido avalado por centenares de especialistas de todo el mundo que han apreciado su fiabilidad y limpieza por el alto grado de modernidad, automatización y exactitud de sus resultados.
Entre otras autoridades en la materia, la Fundación patrocinada por el expresidente estadounidense James Carter, ha apreciado que el sistema electoral de Venezuela es el mÔs transparente y fiable del mundo.
Pero también es cierto que la maquinaria mediÔtica y terrorista que puso en funcionamiento la oposición para revertir o reducir el margen del triunfo popular en los días previos y durante el proceso de votación fue enorme. La campaña con apagones eléctricos por cortes de líneas y los sabotajes a la distribución de mercancías bÔsicas para producir desabastecimientos aparentemente fueron capaces de provocar inconformidades que generaran inasistencia a las urnas.
Cuando el Poder Electoral emitió el resultado de las elecciones del 14 de abril que testimoniaba el triunfo de Maduro, el candidato perdedor, que incluso había sido electo gobernador de un estado venezolano en octubre de 2012 por muy escaso margen, se negó a reconocer la derrota y llamó a sus seguidores a la insurrección.
Esta posibilidad se habĆ­a hecho previsible cuando el 16 de marzo de 2013, Roberta Jacobson, subsecretaria estadounidense de Estado, manifestó dudas acerca de la transparencia y seguridad del sistema electoral venezolano, evidencia de que ya  Washington tenĆ­a un plan contra el paĆ­s sudamericano basado en no reconocer los resultados electorales del 14 de abril.
Documentos secretos publicados por WikiLeaks en dĆ­as recientes muestran la amplitud de los esfuerzos del gobierno de EE.UU. contra Venezuela. Mediante las empresas “Stratfor” y “Canvas”, fachadas suyas para labores de inteligencia y espionaje, la CIA ha venido dirigiendo las acciones de la oposición venezolana desde el 2006 y le diseñó su campaƱa para las elecciones parlamentarias del aƱo 2010.
Los nuevos documentos revelados por WikiLeaks demuestran creciente desesperación en Washington por el papel de Venezuela en las alianzas entre los países del continente, desmedido interés en el sector de la energía, petroquímica y el petróleo en particular, las relaciones con Cuba, China, Rusia e IrÔn, el estado de las fuerzas militares y la situación de las fuerzas contrarrevolucionarias.
La rabia planificada con que reaccionó un sector extremista de la oposición  al llamado del candidato derrotado, los ataques contra edificios pĆŗblicos y de viviendas; fĆ”bricas y centros de distribución de alimentos; unidades de asistencia mĆ©dica y escuelas; servicios pĆŗblicos y comercios, sin que el candidato perdedor formulara reclamación ante alguna autoridad administrativa o jurisdiccional, indican que el patrocinio por Washington del supuesto descontento era desesperado y capaz de provocar una catĆ”strofe mayĆŗscula en el continente y el mundo.
Sobre todo porque ello ocurre cuando muchos venezolanos y latinoamericanos, así como politólogos y científicos del mundo, mantienen viva, con contenida indignación, una interrogante por la extraña coincidencia de que tantos dirigentes de países y partidos que se niegan a acatar la férula estadounidense estén siendo víctimas del cÔncer y sospechan que la inoculación de la terrible enfermedad para deshacerse de adversarios incómodos esté siendo utilizada por Washington con el mismo desdén que los drones.
Abril de 2013.