
La muerte del dictador Jorge Rafael Videla, cumpliendo su condena en la cƔrcel, es solo un desenlace natural.
Nos embarga un profundo pesar al recordar todo el dolor causado al pueblo argentino. Lamentamos tambiĆ©n que toda la información relacionada al plan sistemĆ”tico implementado para devastar nuestro paĆs se haya ido con Ć©l. Ni siquiera los estrados judiciales pudieron develar esa verdad que aĆŗn hoy nos lastima en lo mĆ”s profundo. (Ampliar en mĆ”s información)
Sabemos que los cómplices de esa dictadura aún permanecen en la,oscuridad y también esperamos que la justicia los deje al descubierto. Y los condene.
Nos queda a todos la enorme responsabilidad de mantener viva la memoria, de recordar a las vĆctimas directas del terror implantado y de poner todo nuestro esfuerzo en hacer crecer a este paĆs todos los dĆas. Con las diferencias y tambiĆ©n con las coincidencias.
Porque el futuro de nuestros hijos depende de ello. De que no olvidemos y de que sigamos exigiendo juicio y castigo, pero fundamentalmente de que defendamos la vida. Hoy y siempre.