Probablemente, si alguien te pregunta que se te viene a la mente cuando escuchas la palabra "leche" te imagines esta imagen: La leche es el primer alimento ingerido por todos los mamĆferos. Gracias a este alimento, que las madres proporcionan a sus hijos directamente de sus mamas (hasta que alguien inventó el biberón), los inmaduros sistemas digestivos de las crĆas pueden extraer los nutrientes que les permiten crecer.
Pasada la fase de lactancia, el reloj biológico desactiva la capacidad de digerir la lactosa (a los 3 aƱos aproximadamente en humanos), lo que obliga a la crĆa a cambiar su alimentación. El gen que desactiva la producción de lactasa (encima que permite digerir la lactosa) ha mutado dos veces en la historia, y en dos sitios distintos. La primera ocurrió hace unos 9.000 aƱos en los primeros ganaderos del norte de Europa, y posteriormente y de manera independiente en Ćfrica oriental hace 7.000 aƱos.(Ampliar en mĆ”s información)
Pero la mayorĆa de la población asiĆ”tica y del resto de Ćfrica son intolerantes a la lactosa, por lo que el consumo de lĆ”cteos es muy bajo en estas zonas. El deterioro que causan los lĆ”cteos en la salud estĆ” largamente demostrado y documentado. En la web del ComitĆ© de MĆ©dicos por una Medicina Responsable hay infinidad de estudios mĆ©dicos que dan cuenta de los muchos riesgos que supone el consumo de leche.
El 90% de las proteĆnas contenidas en la leche es CaseĆna, que en la industria es utilizada como pegamento, lo cual hace de los lĆ”cteos un eficaz medio de empastamiento de los intestinos que obstruye la vellosidad intestinal e impide de esa forma absorber vitaminas y otros nutrientes, y dando sustrato y alimento a multitud de parĆ”sitos.
Si se leen estos estudios médicos se accede a una información que ninguno de los grandes medios de comunicación divulga: los lÔcteos contienen pesticidas, hormonas, antibióticos, metales, detergentes, micotoxinas y dioxinas... Las hormonas de la leche vacuna, añadidas artificialmente para aumentar la producción, causan toda clase de desbarajustes hormonales, afectan la tiroides y las mamas.
Los lĆ”cteos son altamente mucogĆ©nicos; esto significa que la mucosa que producen en los intestinos predispone a todo tipo de infección de las mucosas: de oĆdo, resfrĆos, y enfermedades relacionadas. Contrariamente a lo que se cree consumir leche y sus derivados descalcifica, porque es un alimento esencialmente graso.
Las grasas estĆ”n formadas por Ć”cidos grasos, cuyo metabolismo es acidificante: un complejo proceso que realizan algunas bacterias y hongos y que produce coĆ”gulos (yogur), que aumenta la acidez y da energĆa a hongos, parĆ”sitos y cĆ©lulas cancerosas. En otras palabras, consumir lĆ”cteos acidifica nuestro cuerpo, y la respuesta orgĆ”nica es extraer el calcio de huesos y dientes para mantener nuestro PH. El Calcio de la leche no sólo no se absorbe sino que forma cristales en los órganos de filtración (riƱones, hĆgado) .
Los Estados Unidos, el mayor consumidor de leche, es tambiĆ©n donde hay una mayor incidencia de osteoporosis En el estudio de China se comprobó que en las mujeres que introducĆan leche en su dieta aumentaban los casos de osteoporosis
El Estudio de China es un libro publicado en 2004 por T. Colin Campbell, profesor nutricionista de la Universidad de Cornell, en el que se examina la relación entre el consumo de productos animales con la aparición de enfermedades como cÔncer de pecho, próstata y colon, diabetes, enfermedades coronarias etc. EstÔ basado en el proyecto China-Cornell-Oxford, que empezó en 1983 y que duró 20 años. Colin Campbell fue uno de los directores de ese proyecto. Es curioso que lo que dice en el libro no tiene nada que ver con el estudio original sobre el que se basó (y en el que participó), con no sé qué intención (aunque se me ocurre alguna).
Aunque hay una blogera, Denise MInger, que tiene su sitio web lleno de información desacreditando los datos proporcionados por Campbell en su libro, conformémonos con un botón de muestra. Se trata de un paper firmado por el propio Campbell en el marco del estudio original en el que afirma exactamente lo opuesto a lo dicho en su libro:
La asociación entre el calcio en la dieta y el estado óseo fue investigado en 843 mujeres chinas de edades entre 35 y 75 años seleccionadas de 5 comarcas distintas. La masa ósea (BMC) resultó ser significativamente mayor en las comarcas dedicadas al pastoreo, en las que se tomaba abundante calcio (en leche) que en las que comarcas sin pastoreo.
El resultado indica con toda certeza que el calcio dietético, especialmente el que proviene de lÔcteos, incrementa la masa ósea en las mujeres de mediana edad y las mÔs ancianas.
Referencias:
http://www.solociencia.com/medicina/07011903.htm http://www.unicef.cl/lactancia/docs/mod01/Mod%201beneficios%20manual.pdf http://chartsbin.com/view/1491