En Bomberos, ser voluntario no es, en rigor, un "ideal": es una realidad prƔctica y eficiente demostrando vigencia y fortaleza.
Ser voluntarios supone empatĆa con el otro, invención constante de la patria como un proyecto de vida en comĆŗn. Es la materialización cotidiana de ser reales forjadores de capital social Por eso, en un mundo que parece guiado Ćŗnicamente por el principio del poder, o por el horizonte del Ć©xito económico, los voluntarios no sólo subsisten y crecen, sino que adquieren cada vez mĆ”s importancia.
Ello, a pesar de que subsisten también algunos olvidos que van desde lo protocolar hasta lo financiero. (Ampliar en mÔs información)
Los voluntarios permanecen y progresan, porque sin ser santos ni hĆ©roes, los voluntarios saben que quien tiene necesidades, dolores, peligros, o sufre discriminación, no espera discursos, declaraciones o estudios, sino una mano eficaz, ahora y aquĆ. Los voluntarios convierten los principios de la solidaridad, caridad, filantropĆa, fraternidad, en pan, techo, medicina, rescate, protección, o integración para quien tiene hambre, frĆo, dolor, peligro o marginación. Sin agotar el anĆ”lisis, es evidente que tales connotaciones dan certezas y explican la vigencia del voluntariado como opción de pertenencia de bomberas y bomberos a su institución.
QUE ES SER BOMBERO
Muchas veces me he preguntado, qué es para mà ser bombero. Si el dicho que reza que ser bombero es un estilo de vida, serÔ verdad o tan sólo una frase lanzada al viento.
En ocasiones me es complicado explicarles a los amigos, todo lo que envuelve el vestir guerrera y casco.
Es común el hablar sobre sueños interrumpidos por timbrazos y pasos raudos, de escapadas del trabajo a cumplir la labor, de noches de ejercicios preparando una competencia que sólo nosotros entendemos, o compromisos pactados que hay que cumplir con honor.
Pero ser bombero es mucho mĆ”s que eso. MĆ”s que sirenas y unidades desplegĆ”ndose por avenidas, que pitones penetrando un humo provocador, que herramientas abriendo paso en autos retorcidos, o que un “firme” en la fila, satisfecho por sentirse partĆcipe del trabajo realizado. Para mĆ es sumamente difĆcil ofrecer en palabras lo que es ser bombero.
Personalmente, ser bombero es un deber, una responsabilidad y una tremenda satisfacción. Es un deber autoimpuesto. Es una necesidad Ćntima que me obliga a contribuir en mi cuartel para otorgar un servicio vital, que sólo nosotros podemos entregar. Tenemos los conocimientos, las herramientas y la experiencia que nadie tiene y debemos aplicarla en favor de la comunidad.
Ante una emergencia sĆ© que serĆ© Ćŗtil, y que mi presencia siempre valdrĆ” mĆ”s que mi ausencia. Por eso en los bomberos no existe el “que vayan otros”, o por lo mismo todos queremos estar donde se nos requiere. Ser bombero tambiĆ©n es una tremenda responsabilidad.
El saber que mi experiencia y mis manos, irƔn en directo beneficio del que lo necesita, la certeza de que las personas nos entregan con fe ciega sus mƔs preciados valores, confiando en que nosotros haremos lo mƔs correcto para sus intereses.
En nuestros actos y en nuestro criterio, descansa la tranquilidad de muchos. Es un desafĆo diario estar a la altura de tales circunstancias.Y casi sobra explicarlo. Es una tremenda satisfacción el ser bombero. Es levantarme orgulloso por vestir el uniforme.
Es dar las gracias por las miles de alegrĆas vividas, los amigos forjados al fragor del trabajo. Es compartir las penas, la impotencia de un trabajo con errores, la desilusión de no poderle doblar la mano al destino.
No obstante, esta conmemoración es lejana a la pompa y el estruendo. Nosotros nacimos para atender al prójimo, nuestro objetivo siempre son los demÔs.
Este es uno de los tantos ejemplos que se encuentran en internet, escritos en primera persona...por quien ejerce el voluntariado.-
