POR FACUNDO LANDĆVAR
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Para enojarse con los medios, para criticar al que comprĆ³ dĆ³lares, para jugar con palabras en inglĆ©s la Presidenta siempre encuentra tiempo y lugar en Twitter. Para solidarizarse con las familias de los bomberos, no.
A 24 horas de la tragedia, Cristina Kirchner hasta ahora no sĆ³lo no hablĆ³ del tema, sino que ni siquiera le dedicĆ³ una frase en 140 caracteres a los 9 muertos desde su cuenta @cfkargentina. DecretĆ³ duelo por dos dĆas, es cierto, pero eso no deja de ser un trĆ”mite administrativo. Desde estar cerca, de acompaƱar, de solidarizarse, nada. En las redes sociales tuvo tiempo, eso sĆ, para llamar a una chica que se habĆa quejado en Facebook por el alza de los precios. Sus prioridades por estos dĆas.
No es Twitter el lugar mĆ”s indicado para hacer que un presidente elija cĆ³mo comunicarse con la gente, o en todo caso no deberĆa ser el Ćŗnico. Pero la propia Cristina eligiĆ³ esa red social para decir lo que quiere decir, desde mostrar la tapa de un diario, una foto con su perro nuevo, al enojo con un medio o una anĆ©cdota de viaje. Y por eso su ausencia en hechos asĆ resulta tan llamativa.
Claro que, en el fondo, no hace mĆ”s que ser fiel a sĆ misma: en la mayorĆa de las grandes tragedias de los Ćŗltimos aƱos estuvo ausente. No hace falta recordar hubo que esperar casi una semana para que hablara de la tragedia de Once, o el mĆ”s reciente baile cuando todavĆa muchas familias contaban sus muertos en la ola de saqueos de diciembre pasado.
AcĆ” hasta era mĆ”s simple: mientras decenas de vecinos conmovidos despedĆan con aplausos los restos de los bomberos muertos en Barracas, ella, de nuevo, brillaba por su ausencia.