POR VALERIA ROMĆN
Es para aficionados y profesionales. Por el boom de carreras, difunden nuevas pautas de prevención.

Algunos corren solos por las veredas y esquivando peatones. Otros se encuentran con amigos para participar en carreras de calle con la idea de sentirse bien y cuidar su salud. Pero correr sin hacerse chequeos mĆ©dicos previos puede ser riesgoso, segĆŗn la Sociedad Argentina de CardiologĆa (SAC), que acaba de elaborar por primera vez normas para prevenir la muerte sĆŗbita en corredores.
El domingo pasado, un joven de 27 aƱos murió tras completar una carrera de 21 kilómetros en Córdoba (ver “Mi hijo...”). Un fallecimiento impactante porque se trató de alguien aparentemente sano y que gatilla la pregunta de si se podrĆa haber prevenido. “Hemos notado que mĆ”s personas se largan a correr con la intención de hacer su vida saludable, pero muchos no consultan si estĆ”n en condiciones. Al correr, se pueden poner de manifiesto patologĆas que no lo estaban. A veces, el primer sĆntoma es la muerte sĆŗbita”, dijo a ClarĆn Oscar Mendoza, mĆ©dico del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) e integrante del comitĆ© que elaboró las normas de la SAC.
Se considera muerte sĆŗbita cuando se trata de un fallecimiento por causas naturales sin cuadro de extrema gravedad previo, sin sĆntomas previos o con sĆntomas pero de menos de una hora de duración. Se calcula que 1 de cada 100 mil maratonistas puede sufrir muerte sĆŗbita. En jóvenes, la frecuencia es aĆŗn menor: se producirĆa una muerte sĆŗbita por cada 250.000 jóvenes que ejercitan por aƱo .
“Si bien el riesgo de sufrir muerte sĆŗbita es muy bajo, queremos que la gente salga a hacer actividad fĆsica y minimice riesgos”, dice Roberto Peidró, vicepresidente de la Fundación Cardiológica Argentina y coordinador del comitĆ©. Cada persona que quiere correr deberĆa ir antes a un chequeo. “La evaluación deberĆa realizarse anualmente siempre que no haya sĆntomas o algĆŗn evento dudoso en el medio. En casos de jóvenes con evaluación totalmente normal (y sin antecedentes personales ni familiares de riesgo) podrĆa realizarse cada 2 aƱos”, puntualizó Peidró.
Durante la evaluación, se indaga por los antecedentes familiares y personales de enfermedad, y se hace un exĆ”men fĆsico. “Se le debe indicar un examen de laboratorio completo, un electrocardiograma en reposo, y una ergometrĆa. TambiĆ©n existe la posibilidad de hacerle un ecocardiograma”, segĆŗn Mendoza. Al aƱo, el corredor deberĆa volver a consultar al mĆ©dico. Si algĆŗn estudio resulta anormal, se da el tratamiento correspondiente.
Sin embargo, especialistas en medicina familiar advierten que la prevención de muertes tan poco frecuentes es casi imposible. Esteban Rubinstein, autor del libro Los nuevos enfermos (Ventajas y desventajas de la medicina preventiva) sostuvo: “A todos nos hubiera gustado prevenir la muerte del corredor en Córdoba, pero la medicina no es tan infalible. El interrogatorio y el exĆ”men fĆsico siguen siendo fundamentales. Es muy poco probable que los chequeos con estudios complementarios eviten totalmente esos eventos tan poco frecuentes. AdemĆ”s, se expone a la población a resultados falsos positivos y al sobrediagnóstico de problemas que no padecen”. En tanto, Karin Kopitowski, jefa del servicio de medicina familiar del Hospital Italiano de Buenos Aires: “Los chequeos no deberĆan ser una barrera, ya que hoy muere mĆ”s gente por sedentarismo que por muerte sĆŗbita en el deporte”.