ACOSO LABORAL O MOBBING - Piedra OnLine

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lunes, 2 de junio de 2014

ACOSO LABORAL O MOBBING

El acoso laboral, conocido asimismo como acoso moral, y muy frecuentemente a travĆ©s del tĆ©rmino inglĆ©s mobbing (“acosar”, “hostigar”, “acorralar en grupo”), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedadque produce en el trabajador. Esta persona o grupo de personas reciben una violencia psicológica injustificada a travĆ©s de actos negativos y hostiles en el trabajo por parte de sus compaƱeros, subalternos (vertical ascendente) o superiores (vertical descendente o el tradicional bossing), de forma sistemĆ”tica y recurrente, durante un tiempo prolongado, a lo largo de meses e incluso aƱos. Lo que se pretende en Ćŗltimo tĆ©rmino con este hostigamiento, intimidación o perturbación es el abandono del trabajo por parte de la vĆ­ctima o vĆ­ctimas.
El cientĆ­fico 
sueco Heinz Leymann investigó el fenómeno en la dĆ©cada de 1980, y fue quien utilizó por primera vez el tĆ©rminomobbing para referirse al problema
Mobbing, burn-out y bullying

ComĆŗnmente, el acoso laboral o mobbing es confundido con el “sĆ­ndrome del quemado”, o “burn-out”. Sin embargo no representan el mismo fenómeno, pues literalmente el burn-out significa “estar quemado”, o desgastado por circunstancias puntuales o caracterĆ­sticas inherentes a la profesión o el trabajo, el cual genera en el trabajador una intensa demanda en el aspecto emocional, exigencia muy comĆŗn entre maestros o enfermeras, por citar un ejemplo.
El tĆ©rmino mobbing (del verbo inglĆ©s to mob, con el significado antes aludido) proviene de la 
etologĆ­a, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, sobre todo del campo de laornitologĆ­a, donde la conducta defensiva de un grupo de pequeƱospĆ”jaros consiste en el atosigamiento continuado a un enemigo mĆ”s grande, con frecuencia un ave rapaz. Estos comportamientos en la naturaleza terminan frecuentemente, o bien con la huida, o con la muerte del animal acosado por varios otros.

El mobbing puede desembocar en enfermedad profesional, es decir, derivado del trabajo, aunque tanto autoridades como empresas se muestran muy reacias a admitirlo como tal.
La semana pasada en San SebastiĆ”n y gracias a la Comisión de Salud Laboral del Colegio de EnfermerĆ­a de Gipuzkoa, tuvo lugar una conferencia para los profesionales de la enfermerĆ­a en Donostia y presentada por MarĆ­a JesĆŗs Zapirain, presidenta del Colegio de EnfermerĆ­a de Gipuzkoa y el psicólogo y experto en mobbing IƱaki PiƱuel.

PiƱuel, es autor del primer estudio en el Estado sobre “acoso laboral”, incidió en las dificultades de frenar estos hostigamientos continuados una vez que comienzan, "porque es un fenómeno que dura en el tiempo": de ahĆ­ la importancia de prevenirlos mediante procedimientos de actuación establecidos.

La presidenta del Colegio de EnfermerĆ­a de Gipuzkoa, MarĆ­a JesĆŗs Zapirain, reclamó ayer la implantación de un protocolo para poder prevenir el acoso laboral, que muchas veces pasa desapercibido y que, sin embargo, entre los profesionales sanitarios (y ahĆ­ el de las enfermeras es el colectivo mĆ”s numeroso) presenta una de las tasas mĆ”s altas, del 13 % (cuando la media es del 9%).

El “Sanitario es uno de los sectores con mĆ”s casos de “Mobbing o Acoso Laboral
Las enfermeras piden un protocolo para prevenir el acoso laboral en GipuzkoaEn la actualidad, ese tipo de protocolos "son excepcionales" pero, según afirmó Piñuel, se ha demostrado que en los casos que funcionan el mobbing cae. "Se rompe la impunidad del acosador y se hace mÔs difícil ese acoso", incidió el experto. Para lograrlo, plantea evaluaciones del riesgo psico-social entre los trabajadores periódicamente o una monitorización de quien padezca un maltrato continuado. También establecer cauces para que, en caso de que se detecte un caso de mobbing, la víctima pueda denunciarlo cuanto antes.

Y es que, segĆŗn el Observatorio Vasco de Acoso Laboral, sólo en torno al 1% de quienes padecen acoso acaban presentando una denuncia en el juzgado. Entre ellos, la mitad de los casos se resuelven con un acuerdo entre las partes y en los que llega a haber sentencia, la mitad son contrarias a la vĆ­ctima: "Incluso si la sentencia es favorable la victoria es pĆ­rrica, porque debe volver a su puesto de trabajo con los mismos compaƱeros que, normalmente, no lo acogen bien y hay mayor riesgo de padecer remobbing, un acoso mĆ”s sutil y mĆ”s duro". De ahĆ­ que, en opinión del experto, no deba buscarse en los juzgados la solución a los casos de acoso laboral, sino en la prevención.

CAUSAS: Tras elaborar varios estudios, PiƱuel explicó que la causa del mobbing es que alguien -normalmente un superior pero tambiĆ©n un compaƱero o incluso varios subordinados- perciban que otra persona es una amenaza para ellos. AsĆ­, los trabajadores que sufren acoso, habitualmente, son buenos profesionales, con Ć©xito laboral y personal que amenazan a otros mĆ”s mediocres.
Por eso Piñuel insistió en que la causa del acoso no estÔ nunca en la víctima, en que no hay personas "mÔs vulnerables" que otras a padecerlo. MÔs bien al contrario, suele ser gente muy vÔlida que destaca por su trabajo. Sin embargo, una vez que empiezan a padecer mobbing, su conducta, su trabajo y su capacidad se resienten e, incluso, se les hace creer que son esos posibles errores la causa de recriminaciones cuando, en realidad, son la consecuencia del mobbing.

Y es que, entre los daños que produce ese hostigamiento continuado, Piñuel destacó que, ademÔs de problemas psico-somÔticos, depresión, insomnio o cefaleas, el cuadro mÔs habitual es el del síndrome de estrés postraumÔtico. "Si no se trata, el cuadro se cronifica y puede acabar con la vida laboral de esa persona", señaló.
Tipos de “mobbing”SegĆŗn sus estudios, dos de cada tres casos de acoso son verticales, es decir, los ejerce un superior, mientras que en torno a un 15% ó 20% son horizontales (entre compaƱeros) y uno de cada diez se da entre un grupo de subordinados hacia su jefe.
Al tiempo que incidió en que no hay un perfil de víctima, subrayó que sí lo hay entre los acosadores. "Son gente de personalidad narcisista con problemas de autoestima que compensa con arrogancia y agresividad, o personalidades paranoides que ven amenazas donde no las hay o, por último, psicópatas organizacionales, personas astutas y con una imagen encantadora con mucha capacidad de hacer daño", explicó. Esa gente "aprende" a acosar desde el colegio, por lo que Piñuel incidió en que es necesario actuar contra el bullying escolar para evitar que esos niños que acosan a sus compañeros sigan actuando así en su vida adulta.

El colectivo sanitario en general, y el de la enfermerĆ­a en particular, es uno de los que mĆ”s casos de mobbing presenta segĆŗn PiƱuel, que asocia este hecho a que sea una profesión donde el estrĆ©s o las urgencias y contingencias graves son frecuentes.

SegĆŗn el estudio realizado entre enfermeras que han sufrido acoso laboral, algunas de las formas en las que se manifiesta el mobbing son las siguientes: sobrecargan de trabajo a la vĆ­ctima, le hacen el vacĆ­o y la ignoran, la presionan, la menosprecian personal y profesionalmente, la critican y reprochan por sus decisiones, controlan su trabajo para intentar pillarla en algĆŗn error, la humillan en pĆŗblico o le obligan a realizar trabajos contrarios a sus principios.
CRISIS Todo esto se estĆ” agravando, en opinión de PiƱuel, con la situación económica actual: "La crisis aumenta el miedo a perder el puesto de trabajo", se incrementa asĆ­ la competitividad y el ver como "amenazas" a algunos compaƱeros y, tambiĆ©n, hace que la vĆ­ctima "se trague" el hostigamiento que recibe por temor a perder su empleo.

"Y el peor pronóstico es el de quien piensa que ya pasarÔ, porque el tiempo complica la situación, la agrava y amplía la sensación de impunidad del acosador".

Para evitarlo, Zapirain insistió en la necesidad de hacer visibles los casos que se estén dando para ayudar a las víctimas y ofrecerles cauces de actuación. Y es que tampoco es fÔcil calcular cuÔntas personas pueden padecer acoso laboral porque la mayoría no lo hace público.

En Gipuzkoa no existe ese tipo de protocolos, por lo que la presidenta del Colegio de Enfermería recalcó la necesidad de implantarlo para anticiparse al mobbing. (Noticias de Gipuzkoa, 24 de abril de 2009)
Para solucionar este problema desde el Colegio de Enfermerƭa apuestan por establecer un protocoloSe tratarƭa de establecer una serie de pautas para afrontar el mobbing. Lo primero serƭa que los trabajadores, la empresa, los mƩdicos que atienden en sus consultas, tuvieran en cuenta la existencia del acoso laboral, como una causa importante de enfermedades y trastornos. Habrƭa que contemplar que en los anƔlisis y revisiones que se hacen se incluyeran preguntas sobre este aspecto y establecer cauces para que los afectados pudieran explicar desde el inicio lo que les estƔ ocurriendo. Allƭ donde se han establecido este tipo de protocolos los resultados han sido buenos. Diario Vasco a 29 de abril de 2009.

Los estudios dicen que después de los trabajadores de la Administración (20 %) y los periodistas (18 %), son los del sector de la sanidad, y entre éstos los de la enfermería (13 %), los que sufren mayor acoso laboral.

Nota: Las fotos estƔn sacadas de Internet, de diferentes artƭculos
Muchas gracias, espero que lo leÔis con mucha atención. Un abrazo para todos
Manuel Solórzano SÔnchez
Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
masolorzano@telefonica.net