El acoso laboral, conocido asimismo como acoso moral, y muy frecuentemente a travĆ©s del tĆ©rmino inglĆ©s mobbing (“acosar”, “hostigar”, “acorralar en grupo”), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedadque produce en el trabajador. Esta persona o grupo de personas reciben una violencia psicológica injustificada a travĆ©s de actos negativos y hostiles en el trabajo por parte de sus compaƱeros, subalternos (vertical ascendente) o superiores (vertical descendente o el tradicional bossing), de forma sistemĆ”tica y recurrente, durante un tiempo prolongado, a lo largo de meses e incluso aƱos. Lo que se pretende en Ćŗltimo tĆ©rmino con este hostigamiento, intimidación o perturbación es el abandono del trabajo por parte de la vĆctima o vĆctimas.El cientĆfico sueco Heinz Leymann investigó el fenómeno en la dĆ©cada de 1980, y fue quien utilizó por primera vez el tĆ©rminomobbing para referirse al problema
Mobbing, burn-out y bullying
ComĆŗnmente, el acoso laboral o mobbing es confundido con el “sĆndrome del quemado”, o “burn-out”. Sin embargo no representan el mismo fenómeno, pues literalmente el burn-out significa “estar quemado”, o desgastado por circunstancias puntuales o caracterĆsticas inherentes a la profesión o el trabajo, el cual genera en el trabajador una intensa demanda en el aspecto emocional, exigencia muy comĆŗn entre maestros o enfermeras, por citar un ejemplo.
El tĆ©rmino mobbing (del verbo inglĆ©s to mob, con el significado antes aludido) proviene de la etologĆa, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, sobre todo del campo de laornitologĆa, donde la conducta defensiva de un grupo de pequeƱospĆ”jaros consiste en el atosigamiento continuado a un enemigo mĆ”s grande, con frecuencia un ave rapaz. Estos comportamientos en la naturaleza terminan frecuentemente, o bien con la huida, o con la muerte del animal acosado por varios otros.
El mobbing puede desembocar en enfermedad profesional, es decir, derivado del trabajo, aunque tanto autoridades como empresas se muestran muy reacias a admitirlo como tal.
PiƱuel, es autor del primer estudio en el Estado sobre “acoso laboral”, incidió en las dificultades de frenar estos hostigamientos continuados una vez que comienzan, "porque es un fenómeno que dura en el tiempo": de ahĆ la importancia de prevenirlos mediante procedimientos de actuación establecidos.
La presidenta del Colegio de EnfermerĆa de Gipuzkoa, MarĆa JesĆŗs Zapirain, reclamó ayer la implantación de un protocolo para poder prevenir el acoso laboral, que muchas veces pasa desapercibido y que, sin embargo, entre los profesionales sanitarios (y ahĆ el de las enfermeras es el colectivo mĆ”s numeroso) presenta una de las tasas mĆ”s altas, del 13 % (cuando la media es del 9%).
El “Sanitario es uno de los sectores con mĆ”s casos de “Mobbing o Acoso Laboral”
Las enfermeras piden un protocolo para prevenir el acoso laboral en GipuzkoaEn la actualidad, ese tipo de protocolos "son excepcionales" pero, segĆŗn afirmó PiƱuel, se ha demostrado que en los casos que funcionan el mobbing cae. "Se rompe la impunidad del acosador y se hace mĆ”s difĆcil ese acoso", incidió el experto. Para lograrlo, plantea evaluaciones del riesgo psico-social entre los trabajadores periódicamente o una monitorización de quien padezca un maltrato continuado. TambiĆ©n establecer cauces para que, en caso de que se detecte un caso de mobbing, la vĆctima pueda denunciarlo cuanto antes.Y es que, segĆŗn el Observatorio Vasco de Acoso Laboral, sólo en torno al 1% de quienes padecen acoso acaban presentando una denuncia en el juzgado. Entre ellos, la mitad de los casos se resuelven con un acuerdo entre las partes y en los que llega a haber sentencia, la mitad son contrarias a la vĆctima: "Incluso si la sentencia es favorable la victoria es pĆrrica, porque debe volver a su puesto de trabajo con los mismos compaƱeros que, normalmente, no lo acogen bien y hay mayor riesgo de padecer remobbing, un acoso mĆ”s sutil y mĆ”s duro". De ahĆ que, en opinión del experto, no deba buscarse en los juzgados la solución a los casos de acoso laboral, sino en la prevención.
CAUSAS: Tras elaborar varios estudios, PiƱuel explicó que la causa del mobbing es que alguien -normalmente un superior pero tambiĆ©n un compaƱero o incluso varios subordinados- perciban que otra persona es una amenaza para ellos. AsĆ, los trabajadores que sufren acoso, habitualmente, son buenos profesionales, con Ć©xito laboral y personal que amenazan a otros mĆ”s mediocres.
Por eso PiƱuel insistió en que la causa del acoso no estĆ” nunca en la vĆctima, en que no hay personas "mĆ”s vulnerables" que otras a padecerlo. MĆ”s bien al contrario, suele ser gente muy vĆ”lida que destaca por su trabajo. Sin embargo, una vez que empiezan a padecer mobbing, su conducta, su trabajo y su capacidad se resienten e, incluso, se les hace creer que son esos posibles errores la causa de recriminaciones cuando, en realidad, son la consecuencia del mobbing.Y es que, entre los daƱos que produce ese hostigamiento continuado, PiƱuel destacó que, ademĆ”s de problemas psico-somĆ”ticos, depresión, insomnio o cefaleas, el cuadro mĆ”s habitual es el del sĆndrome de estrĆ©s postraumĆ”tico. "Si no se trata, el cuadro se cronifica y puede acabar con la vida laboral de esa persona", seƱaló.
Tipos de “mobbing”SegĆŗn sus estudios, dos de cada tres casos de acoso son verticales, es decir, los ejerce un superior, mientras que en torno a un 15% ó 20% son horizontales (entre compaƱeros) y uno de cada diez se da entre un grupo de subordinados hacia su jefe.
El colectivo sanitario en general, y el de la enfermerĆa en particular, es uno de los que mĆ”s casos de mobbing presenta segĆŗn PiƱuel, que asocia este hecho a que sea una profesión donde el estrĆ©s o las urgencias y contingencias graves son frecuentes.
SegĆŗn el estudio realizado entre enfermeras que han sufrido acoso laboral, algunas de las formas en las que se manifiesta el mobbing son las siguientes: sobrecargan de trabajo a la vĆctima, le hacen el vacĆo y la ignoran, la presionan, la menosprecian personal y profesionalmente, la critican y reprochan por sus decisiones, controlan su trabajo para intentar pillarla en algĆŗn error, la humillan en pĆŗblico o le obligan a realizar trabajos contrarios a sus principios.
CRISIS Todo esto se estĆ” agravando, en opinión de PiƱuel, con la situación económica actual: "La crisis aumenta el miedo a perder el puesto de trabajo", se incrementa asĆ la competitividad y el ver como "amenazas" a algunos compaƱeros y, tambiĆ©n, hace que la vĆctima "se trague" el hostigamiento que recibe por temor a perder su empleo."Y el peor pronóstico es el de quien piensa que ya pasarĆ”, porque el tiempo complica la situación, la agrava y amplĆa la sensación de impunidad del acosador".
Para evitarlo, Zapirain insistió en la necesidad de hacer visibles los casos que se estĆ©n dando para ayudar a las vĆctimas y ofrecerles cauces de actuación. Y es que tampoco es fĆ”cil calcular cuĆ”ntas personas pueden padecer acoso laboral porque la mayorĆa no lo hace pĆŗblico.
En Gipuzkoa no existe ese tipo de protocolos, por lo que la presidenta del Colegio de EnfermerĆa recalcó la necesidad de implantarlo para anticiparse al mobbing. (Noticias de Gipuzkoa, 24 de abril de 2009)
Para solucionar este problema desde el Colegio de EnfermerĆa apuestan por establecer un protocoloSe tratarĆa de establecer una serie de pautas para afrontar el mobbing. Lo primero serĆa que los trabajadores, la empresa, los mĆ©dicos que atienden en sus consultas, tuvieran en cuenta la existencia del acoso laboral, como una causa importante de enfermedades y trastornos. HabrĆa que contemplar que en los anĆ”lisis y revisiones que se hacen se incluyeran preguntas sobre este aspecto y establecer cauces para que los afectados pudieran explicar desde el inicio lo que les estĆ” ocurriendo. AllĆ donde se han establecido este tipo de protocolos los resultados han sido buenos. Diario Vasco a 29 de abril de 2009.Los estudios dicen que despuĆ©s de los trabajadores de la Administración (20 %) y los periodistas (18 %), son los del sector de la sanidad, y entre Ć©stos los de la enfermerĆa (13 %), los que sufren mayor acoso laboral.
Nota: Las fotos estĆ”n sacadas de Internet, de diferentes artĆculos
Muchas gracias, espero que lo leÔis con mucha atención. Un abrazo para todos
Manuel Solórzano SÔnchez
Enfermero Hospital Donostia. Osakidetza /SVS
masolorzano@telefonica.net