Potencial peligro para la salud. Los edificios y los monumentos públicos, son los principales objetivos alcanzados por la acidez de las heces que, una vez que se secan, se vuelven una potencial amenaza. Cuando esto sucede, "se convierten en un polvo que es llevado por el viento y que puede ingresar por las vías respiratorias, pudiendo transmitir enfermedades, en particular cuando lo que se dispersa son ciertos hongos capaces de provocar severas dolencias al ser humano"."Lo que transmiten es sitacosis, una enfermedad que produce en el ser humano una neumonía atípica que puede ser riesgosa. Además, con su aleteo despiden un polvillo que puede causar alergias".
¿Cómo convivir con ellas? Varios expertos coinciden en que la mejor medida para evitar la expansión de la Columba Livia (y de otras especies, entre las que predominan la torcaza y la picazuró) es evitar que tenga alimento disponible. "Dar de comer a las palomitas en las plazas es muy romántico, alegra a muchos niños, pero al mismo tiempo es el factor principal que mantiene altas las poblaciones".
Más allá de la intervención humana, la respuesta a la superpoblación podría estar llegando desde la propia naturaleza.