LPO Advirtió a los gobernadores petroleros que les frenarÔ toda la obra pública y los permisos para tomar deuda.

Cristina Kirchner amenaza a los gobernadores de las provincias petroleras con retacearle fondos si no adhieren a la ley de hidrocarburos promovida por Miguel Galuccio, rechazada tanto por los mandatarios como por las petroleras privadas.
El mĆ”s apuntado fue Jorge Sapag, de NeuquĆ©n, a quien desde el Gobierno advirtieron que se frenarĆ”n los planes de obra pĆŗblica y no habrĆ” margen para refinanciar su deuda con la Nación si insisten con liderar la rebeldĆa de los gobernadores.
“Hay presiones y amenazas económicas. Pero no vamos a ceder”, confiaron a LPO desde la gobernación neuquina, donde ya imaginan paralizadas los planes de viviendas y las mejoras en rutas y caminos que estĆ” haciendo la Nación.
Una parte de la deuda neuquina con la Nación fue refinanciada en marzo, antes de iniciado este debate. Sapag querĆa una operación similar para estos meses que no tendrĆ”.
No serĆ” la primera vez que Cristina amenaza a un gobernador con vaciarle le caja. Cuando Jorge Yoma dejó de votar con el oficialismo le dijo al riojano Luis Beder Herrera que si no le hacĆa rever su postura tendrĆa que pedirle al diputado que pague los sueldos de la provincia.
El senador nacional del Movimiento Popular Neuquino, Guillermo Pereyra, jefe del sindicato de petroleros de esa región, dijo que Cristina amenazó frenar las obras por mil millones en Añelo, la localidad donde se ubica el yacimiento de Vaca Muerta, un compromiso que asumió en el acuerdo con Chevrón.
“El gobernador me llamó, y yo le aclarĆ© que estamos atrĆ”s del mismo fin. Si reclama lo que es de la provincia tendrĆ” con Ć©l a todos los trabajadores para defender los intereses de todos los neuquinos", seƱaló Pereyra.
Como explicó LPO, Sapag no estĆ” sólo: ayer el mendocino Francisco “Paco” PĆ©rez le confirmó que lo acompaƱa, al igual que el chubutense MartĆn Buzzi. El resto de los mandatarios fue menos explĆcito pero se sumó, por acción u omisión, a los dos proyectos alternativos que el neuquino le acercó a Carlos Zannini.
El Ćŗltimo fue reciente, en respuesta a la reunión que Axel Kicillof, Miguel Galuccio y Julio De Vido tuvieron hace diez dĆas con las petroleras privadas para exigirles apoyo a la ley que YPF sueƱa con tratar en el segundo semestre.
Los gobernadores no estĆ”n dispuestos a hacer las concesiones que exige Galuccio, quien en su proyecto les impide asociarse a las petroleras privadas, pone un tope de 12% a las regalĆas, de 3% a ingresos brutos y prohĆbe cobrar sellos.
Dispuestos a ir por todo, exigieron tambiĆ©n reconsiderar el precio del combustible tomado para liquidar regalĆas, que no suele ser el valor internacional sino uno menor definido por el Gobierno.
El debate por el acarreo es el mÔs problemÔtico. Según Galuccio, si las provincias, que son dueñas del recurso, también se encargan de traer inversores y ponerle condiciones, YPF perderÔ terreno con las empresas privadas.
Para Cristina Kirchner, si Galuccio no puede manejar a gusto las inversiones no hay soberanĆa energĆ©tica posible. “YPF tampoco tiene fondos para invertir y por eso hace acarreo, como hizo para traer a Chevrón. No puede pedir que los dueƱos de los recursos cobremos regalĆas pero no podamos traer inversores”, repiten en NeuquĆ©n.
Los voceros de esa provincia aseguran que las petroleras privadas no quedaron conformes con Galuccio: “Les parece bien que haya un plexo normativo, pero entienden la actitud monopólica que tiene y les preocupa. De los 30 mil kilómetros cuadrados de Vaca Muerta tiene 12 mil, pero no le alcanza y quiere esta ley”, seƱalaron.
Como parte del contraataque, los gobernadores comenzaron a recordar que YPF, en definitiva, es una empresa privada con un 49% de acciones en manos de compaƱĆas extranjeras, algunas muy polĆ©micas como el fondo buitre Third Point, que adquirió el 2,65% de acciones el Ćŗltimo mes por 393 millones de dólares.
Liderado por Dan Loeb, esta firma maneja 14 mil millones de dólares y con su operación logró que YPF subiera sus acciones 6,35% en New York.
Loeb justificó su operación que “un inminente cambio en el liderazgo polĆtico hacia fines de 2015 deberĆa llevar a polĆticas mĆ”s amigables con los mercados, incrementarĆ” la inversión directa e impulsarĆ” la economĆa”. Tal vez especulaba con empezar a ganar con la ley que trabaron los gobernadores.

Cristina Kirchner amenaza a los gobernadores de las provincias petroleras con retacearle fondos si no adhieren a la ley de hidrocarburos promovida por Miguel Galuccio, rechazada tanto por los mandatarios como por las petroleras privadas.
El mĆ”s apuntado fue Jorge Sapag, de NeuquĆ©n, a quien desde el Gobierno advirtieron que se frenarĆ”n los planes de obra pĆŗblica y no habrĆ” margen para refinanciar su deuda con la Nación si insisten con liderar la rebeldĆa de los gobernadores.
“Hay presiones y amenazas económicas. Pero no vamos a ceder”, confiaron a LPO desde la gobernación neuquina, donde ya imaginan paralizadas los planes de viviendas y las mejoras en rutas y caminos que estĆ” haciendo la Nación.
Una parte de la deuda neuquina con la Nación fue refinanciada en marzo, antes de iniciado este debate. Sapag querĆa una operación similar para estos meses que no tendrĆ”.
No serĆ” la primera vez que Cristina amenaza a un gobernador con vaciarle le caja. Cuando Jorge Yoma dejó de votar con el oficialismo le dijo al riojano Luis Beder Herrera que si no le hacĆa rever su postura tendrĆa que pedirle al diputado que pague los sueldos de la provincia.
El senador nacional del Movimiento Popular Neuquino, Guillermo Pereyra, jefe del sindicato de petroleros de esa región, dijo que Cristina amenazó frenar las obras por mil millones en Añelo, la localidad donde se ubica el yacimiento de Vaca Muerta, un compromiso que asumió en el acuerdo con Chevrón.
“El gobernador me llamó, y yo le aclarĆ© que estamos atrĆ”s del mismo fin. Si reclama lo que es de la provincia tendrĆ” con Ć©l a todos los trabajadores para defender los intereses de todos los neuquinos", seƱaló Pereyra.
Como explicó LPO, Sapag no estĆ” sólo: ayer el mendocino Francisco “Paco” PĆ©rez le confirmó que lo acompaƱa, al igual que el chubutense MartĆn Buzzi. El resto de los mandatarios fue menos explĆcito pero se sumó, por acción u omisión, a los dos proyectos alternativos que el neuquino le acercó a Carlos Zannini.
El Ćŗltimo fue reciente, en respuesta a la reunión que Axel Kicillof, Miguel Galuccio y Julio De Vido tuvieron hace diez dĆas con las petroleras privadas para exigirles apoyo a la ley que YPF sueƱa con tratar en el segundo semestre.
Los gobernadores no estĆ”n dispuestos a hacer las concesiones que exige Galuccio, quien en su proyecto les impide asociarse a las petroleras privadas, pone un tope de 12% a las regalĆas, de 3% a ingresos brutos y prohĆbe cobrar sellos.
Dispuestos a ir por todo, exigieron tambiĆ©n reconsiderar el precio del combustible tomado para liquidar regalĆas, que no suele ser el valor internacional sino uno menor definido por el Gobierno.
El debate por el acarreo es el mÔs problemÔtico. Según Galuccio, si las provincias, que son dueñas del recurso, también se encargan de traer inversores y ponerle condiciones, YPF perderÔ terreno con las empresas privadas.
Para Cristina Kirchner, si Galuccio no puede manejar a gusto las inversiones no hay soberanĆa energĆ©tica posible. “YPF tampoco tiene fondos para invertir y por eso hace acarreo, como hizo para traer a Chevrón. No puede pedir que los dueƱos de los recursos cobremos regalĆas pero no podamos traer inversores”, repiten en NeuquĆ©n.
Los voceros de esa provincia aseguran que las petroleras privadas no quedaron conformes con Galuccio: “Les parece bien que haya un plexo normativo, pero entienden la actitud monopólica que tiene y les preocupa. De los 30 mil kilómetros cuadrados de Vaca Muerta tiene 12 mil, pero no le alcanza y quiere esta ley”, seƱalaron.
Como parte del contraataque, los gobernadores comenzaron a recordar que YPF, en definitiva, es una empresa privada con un 49% de acciones en manos de compaƱĆas extranjeras, algunas muy polĆ©micas como el fondo buitre Third Point, que adquirió el 2,65% de acciones el Ćŗltimo mes por 393 millones de dólares.
Liderado por Dan Loeb, esta firma maneja 14 mil millones de dólares y con su operación logró que YPF subiera sus acciones 6,35% en New York.
Loeb justificó su operación que “un inminente cambio en el liderazgo polĆtico hacia fines de 2015 deberĆa llevar a polĆticas mĆ”s amigables con los mercados, incrementarĆ” la inversión directa e impulsarĆ” la economĆa”. Tal vez especulaba con empezar a ganar con la ley que trabaron los gobernadores.