La llegada del virus chikungunya a la Argentina fue confirmada hoy por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. Como informó ClarĆn ayer, se detectaron por primera vez 2 casos probables de personas que fueron afectadas por el virus, que nunca antes habĆa sido identificado en el paĆs. TambiĆ©n hay otros 2 casos sospechosos que tendrĆan la infección. En los 4 casos coinciden con que se trata de personas que estuvieron como turistas en RepĆŗblica Dominicana y residen en Florencia Varela, en el Conurbano, en la ciudad de Buenos Aires y en la provincia de RĆo Negro.
La fiebre chikungunya es transmitida al ser humano por mosquitos infectados. AdemĆ”s de fiebre y fuertes dolores articulares, produce otros sĆntomas, tales como dolores musculares, dolores de cabeza, nĆ”useas, cansancio y erupciones cutĆ”neas. Algunos signos son iguales a los del dengue, con el que se puede confundir. Como no tiene tratamiento curativo, el tratamiento se centra en el alivio de los sĆntomas.
La enfermedad se describió por primera vez en el sur de TanzanĆa en 1952. Le pusieron “chikungunya”, que en el idioma local Kimakonde significa “doblarse”, en alusión al aspecto encorvado de los pacientes por los dolores articulares. Hubo casos por dĆ©cadas en Ćfrica, pero el virus se fue expandiendo hasta llegar en diciembre pasado a la región del Caribe. Ya se registraron 5.271 casos confirmados de fiebre chikungunya en toda AmĆ©rica. Los paĆses mĆ”s afectados son RepĆŗblica Dominicana y HaitĆ.
El jefe de Gabinete aclaró que sólo se detectaron casos importados en el paĆs. "El virus no circula aĆŗn en la Argentina", resaltó. Para evitar que circule, el Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Juan Manzur, informó que las medidas de prevención para evitar la circulación del virus chikungunya son similares a las del dengue: eliminar los criaderos de mosquitos, que son los recipientes que contienen agua tanto en el interior como en los alrededores de la casa. Se puede eliminar a los recipientes que sirven de crĆa de mosquitos, como latas, neumĆ”ticos, bidones, entre otros, y que no se usan.