Piedra OnLine

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Presidenta argentina se despide con un discurso opositor

La presidenta saliente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, repasó el miércoles los logros de su Gobierno en un discurso en la histórica Plaza de Mayo de Buenos Aires, y advirtió que vigilará desde la oposición que esos avances se sostengan bajo la nueva administración. 

Espero una Argentina sin censura y sin represión", que con el nuevo Gobierno los ciudadanos "gocen de la misma libertad de expresión de la que se ha gozado en estos 12 años; y esto no es una concesión, sino el derecho del pueblo a expresarse a favor y en contra de sus gobernantes", dijo la presidenta en un discurso de 45 minutos.

Ante varios miles de seguidores, Fernández detalló sus políticas y se refirió al desendeudamiento, las mejoras en los salarios, la producción industrial, la ciencia y la tecnología, las medidas de redistribución del ingreso, la estatización de la empresa petrolera, las jubilaciones privadas y la aerolínea de bandera.

"Después de 12 años y medio, podemos mirar a los ojos de todos los argentinos; solo le pido a Dios que quienes nos suceden por imperio de la voluntad popular… dentro de cuatro años puedan también mirarlos a los ojos".

Fernández reclamó que el Gobierno que se iniciará el jueves bajo el mandato del centroderechista Mauricio Macri asegure mayor grado de democracia para los tres poderes del Estado, "que se deben democratizar y servir a todos los ciudadanos", en clara referencia al Poder Judicial, con el que ha sostenido duras disputas.


La mandataria saliente recordó que desde que se adoptó en Argentina la ley del sufragio universal, secreto y obligatorio, en 1912, este es el primer período histórico en que "en forma continua y sin interrupciones asume un cuarto gobierno constitucional".

El siglo XX estuvo plagado de dictaduras en Argentina, y el actual ciclo democrático comenzó en 1983. 

La presidenta se refirió a la disputa que sostuvo en los últimos días con Macri por la sede donde se llevaría a cabo la entrega de la banda y el bastón presidencial y que culminó con su decisión de no asistir a la ceremonia de este jueves.

"Me hubiera gustado poder entregar (a Macri) los atributos del mando ante la Asamblea Legislativa, máximo órgano popular y federal de nuestro país", dijo.

Ya en tono de burla, comentó la decisión de la justicia, que accedió el miércoles a una medida cautelar solicitada por Macri, y determinó que el mandato de Fernández termina el miércoles 9 a la hora 23:59 y que por tanto el período del nuevo presidente comienza a la hora cero del jueves 10.

"He visto muchas medidas cautelares…, pero en mi vida pensé que iba a ver a un presidente cautelar", bromeó.

Más adelante en su discurso volvió a ironizar: "No puedo hablar mucho porque a las 12 me convierto en calabaza".

La presidenta se expresó, en cambio, en duros términos sobre los periodistas y los medios de comunicación.

"Podemos mirar a los ojos de los trabajadores de prensa para decirles que nunca antes tuvieron la libertad que tuvieron durante nuestro gobierno, para difamar algunos, para calumniar otros, y también muchos para decir lo que piensan", aseveró.

Esos periodistas "tienen una inmensa responsabilidad ante la sociedad, les pido que actúen ahora de la misma manera", dijo Fernández.

La mandataria comentó la creciente inflación de productos básicos de las últimas semanas, asegurando que se trata de una estrategia de protección de los comerciantes ante una anunciada devaluación que asumiría el nuevo Gobierno.

"No hay que enojarse con los comerciantes que especulan" pues si no suben los precios después no podrán reponer los productos, dijo.

En un mensaje a su sector político, el Frente para la Victoria, Fernández advirtió que "tenemos la obligación de ser más maduros, porque creemos en el pueblo y en lo que hemos hecho y tenemos que tener actitud positiva para ayudar a que las cosas buenas no acaben destruidas".

Su último mensaje fue un desafío a los votantes de Macri.

"Cada uno de los 42 millones de argentinos tiene un dirigente adentro", y cuando cada uno sienta "que en quienes confió y a quienes dio su voto lo traicionaron, tome su bandera y sepa que él es el único dirigente de su destino y el conductor de su vida", concluyó la presidenta.

Macri, candidato de la coalición centroderechista Cambiemos, logró 12.988.349 votos (51,34 por ciento) en las elecciones presidenciales de noviembre. Por su parte, Daniel Scioli, del centroizquierdista Frente para la Victoria, recibió 12.309.301 sufragios (48,66 por ciento).