Piedra OnLine

jueves, 3 de diciembre de 2015

Un nuevo Estatuto Legal del Coloniaje

La "revolución de la alegría" de Macri asumirá el próximo 10 de diciembre con una vieja y conocida meta: el libre comercio con EE.UU y sus aliados, Europa. Estos países han visto adelgazar sus modos de producción industriales gracias al cáncer financiero que destina sus fondos para la especulación y la colocación de crédito a cambió de entrega de soberanía.

Por otra parte la supervivencia de los países imperialista está a merced del complejo militar-industrial estadounidense. El mismo, gobierna imponiendo las relaciones internacionales en países con gobiernos adictos a la división internacional del trabajo.

Viejas tretas

En el pasado, gobiernos en Argentina y Suramérica han arrodillado los intereses de grandes mayorías. Todo ello en nombre de productores agrarios de carácter monopólico, socios de la plutocracia financiera mundial. Desde 1976 a la fecha, la libre entrega de nuestro comercio exterior fue forzada por el terror importando bienes e ideología extranjeros. La salvedad se hizo durante los gobiernos kirchneristas que determinaron una restricción necesaria para el crecimiento por sustitución de importaciones de nuevas fuentes de trabajo gracias a la protección aduanera y arancelaria.

La libertad de consumir y morir de hambre

La libertad denotada, por el próximo presidente en los medios del monopolio Clarín, vacía de contenido político, exitosa en capas medias de nuestra sociedad. Esta política imperialista ha identificando la opresión en países como Venezuela o Cuba aquejados de injerencia norteamericana por demás conocida. Luego entre los males que aquejan a nuestro país se avecina la importación lisa y llana. Esta arrasaría con la industria nacional que pese a ensamblar piezas de origen extranjero constituye un avance respecto de su ausencia.
La cita: “[El 11 de Diciembre voy a pedir]… [Que se ejerza la clausula democrática a Venezuela]”

Los dichos de Mauricio en el debate en segunda vuelta no fueron una mera casualidad, la Alianza del Pacífico es la meta. El germen de los TLC (Tratados de Libre Comercio) de EE.UU con América Latina fue el CAN en 1988 (Comunidad Andina de Naciones) que involucró a México, Bolivia, Perú, Colombia y Venezuela. En 2006 entra Chile y sale Venezuela, de la mano de Chávez, quien se involucraría en el nacimiento del ALBA-TCP. Esta Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos, fue construida mediante cláusulas de comercio justo entre los países de Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Honduras.

La creación de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) determinó la emergencia de la Alianza del Pacífico, cuyas finalidad es establecer zonas de libre comercio en América Latina.

La estructura de las exportaciones del bloque en 2014, según el ministerio colombiano de Comercio, Industria y Turismo de Colombia fue explicada por EE.UU. "... con una participación del 63,7%", seguida muy de lejos por China (6,9%), Canadá (2,8%), Japón (2,2%), España (2,2%) y Brasil (2,2%). El origen de los productos importados, sin aranceles de ningún tipo, determina dada la ventaja técnica, la entrega por método CIF (Costo, seguro y flete) que garantiza una cuantiosa diferencia en la relación de intercambio. Mientras que en países semicoloniales, gobernados por representantes de sectores exportadores oligopolicos, la comercialización se produce FOB (Free on Board o libre a bordo) lo cual significa la venta de materia prima en el puerto con todos los costos ahorrados por el comprador.

El plan Belgrano

Se trata de la llave para acceder a la Alianza del Pacífico y al TPP (ver artículo "El festín de las transnacionales y de nadie más"). Consiste en una inversión millonaria en dólares destinado a infraestructura ferroviaria con un “programa de rehabilitación ferroviaria de US$5.000 millones que haga eje en la puesta en valor del ramal troncal del FC Mitre con origen en Tucumán y destino en Rosario y Buenos Aires/La Plata…”. Todo esto sumado a la reconversión del FC Belgrano con el fin de bajar los costos de logística para Salta, Jujuy, Formosa y Rosario en la exportación de mercancías tradicionales o commodities. Subsidios de fletes al puerto para economías regionales. Incentivos laborales y fiscales para inversiones en la región, traducidos en la eliminación de retenciones a las exportaciones.

Con este plan de infraestructura destinado a facilitar el aprovisionamiento de materia prima se compra el pasaje al dominio comercial, financiero y cultural norteamericano conocido como “relaciones carnales”. Se establecería así un nuevo estatuto legal del coloniaje.


Fuentes

BERNAL, Federico. Macri y la estrategia regional de EE UU. [En línea]. Tiempo Argentino, 25 de Noviembre de 2015.

LUKÍN, Tomás. Nuevo viaje al Primer Mundo. [En línea].Página 12, 24 de Noviembre de 2015.

JAURETCHE, Arturo. Política y Economía.1era Edición. Buenos Aires: Corregidor, 2010.

Plan Belgrano. www.mauriciomacri.com.ar