
Se pidió a ese país que no instale más bases militares en Latinoamérica.
La Paz (dpa) > El presidente boliviano, Evo Morales, pidió ayer durante la celebración del Bicentenario de La Paz, acabar con las bases militares que los Estados Unidos instalaron en diferentes países de Latinoamérica.
Explicó que con el voto de los bolivianos que aprobaron la nueva Constitución, vigente desde febrero pasado, se logró clausurar una base militar estadounidense en Chimoré, departamento de Cochabamba, centro de Bolivia.
«Nunca más bases de Estados Unidos, será una forma de descolonizarnos, dignificarnos y hacer respetar la soberanía de los pueblos (...) Las fuerzas armadas de Latinoamérica no tienen que depender más del Comando Sur de EEUU», manifestó frente a sus colegas Hugo Chávez, de Venezuela; Rafael Correa, de Ecuador; y Fernando Lugo, de Paraguay.
Los tres mandatarios presenciaron la «Parada Militar Bolivariana» que preparó el gobierno de Bolivia en la plaza «Gualberto Villarroel» por la celebración del «Grito de la Independencia de América», producido el 16 de julio de 1809.
También asistieron el vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, Jorge Luis Sierra, además de cancilleres como la hondureña Patricia Rodas, el brasileño Celso Amorim, el chileno Mariano Fernández, el argentino Jorge Taiana y otras personalidades.
Morales que impulsa en Bolivia su llamada «revolución democrática y cultural», ratificó su decisión por un tiempo de cambio en el país andino que tiene mayoría de pobladores indígenas.
Igualdad y paz social
«Mientras no haya igualdad no habrá paz social. Mientras no haya justicia social no habrá paz. Todos debemos pensar en la igualdad de los latinoamericanos. Es un proceso difícil pero posible con mucha decisión», agregó.
El mandatario boliviano, por otra parte, saludó la presencia de Patricia Rodas, canciller del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
«Todo nuestro apoyo a Honduras. Va a fracasar ese golpe», exclamó Morales, respaldado con aplausos de mineros, campesinos e indígenas bolivianos que colmaron la plaza del barrio paceño de Miraflores.
Turbulencia
Morales recordó la alta turbulencia política de Bolivia, país que sufrió unos 160 golpes de estado por asonadas militares.
También citó cifras de la inestabilidad de los países latinoamericanos. 36 dictaduras en Guatemala, 12 en Perú, 24 en Panamá, 23 en Ecuador, 17 en Cuba antes de la llegada de Fidel Castro al poder, 10 en Brasil, nueve en Chile, ocho en Argentina, 12 en Venezuela, ocho en Colombia y cinco en Uruguay.
«El Comando Sur de Estados Unidos dirigió muchos de esos golpes. Ya no tienen que prepararse más nuestros militares en el Comando Sur porque les enseñan a que el enemigo interno son los movimientos sociales, indígenas, mineros. A ellos los llaman de rojos y comunistas. Nos decían subvesivos. Ahora el imperialismo nos dicen terroristas».
Por su parte, los presidentes de Venezuela, Ecuador y Paraguay reafirmaron ayer por separado durante la celebración del Bicentenario en La Paz su solidaridad y respaldo a la etapa de transformacion que implementa su colega boliviano, Evo Morales.
"Bolivia es amor desenfrenado por la Patria, y esperanza en el corazón de Sudamérica. Estamos en plena batalla por la vida y por la definitiva independencia del continente", expresó el venezolano Hugo Chávez.
Presión para el gobierno de facto
La Paz (dpa) > Patricia Rodas, canciller del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, conminó ayer al «régimen golpista» de su país a entregar el poder hasta el sábado y cumplir una resolución de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Rodas recordó que el sábado concluirá el ultimátum con una reunión en San José, de Costa Rica, para restituir a Manuel Zelaya en la presidencia de Honduras.
Usurpación
«Los golpistas que entreguen lo que han usurpado, los espacios físicos y morales, ese es el único punto de arribo. No existe ninguna situación de conversación con criminales», dijo en conferencia de prensa en La Paz.
Agregó que la única salida de lo que llamó régimen golpista y usurpador es «sólo el acato inmediato de la resolución de la OEA, cuyo mandato es la restitución sin mayor trámite del presidente Zelaya adonde el pueblo hondureño lo colocó en elecciones limpias».
Rodas aclaró que «Costa Rica es una alternativa, no la alternativa porque estamos trabajando en diferentes frentes (como el ALBA y OEA)».
Sin embargo la funcionaria hondureña no precisó qué ocurrirá en caso de que el actual régimen de Honduras no cumpla con el plazo ni la resolución de la OEA.
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