
En los últimos dos años, la cantidad de pedidos de asilo creció un 142%
Los inmigrantes africanos, que llegan al país escondidos en barcos y mediante viajes que se prologan hasta 21 días, provenientes en su mayoría de Senegal, realizan una dura travesía para ingresar a la Argentina, según publica el diario La Nación.
Tras mantenerse escondidos en un barco, muchos de ellos no cuentan con la posibilidad de comer durante el viaje y, al llegar al puerto, se tienen que enfrentar con otro tipo de problema. Cuando el capitán del barco los descubre, les pide que lleguen a la costa a nado para evitar los problemas legales.
Si bien estas condiciones son extremas, cada vez son más los africanos que llegan al país en busca de asilo político. En los últimos dos años, las cifras crecieron un 142%. Pasaron de ser 355, en 2006, a 859 en 2008
Otros africanos llegan en avión a Brasil, para luego ingresar de manera ilegal a Buenos Aires y pedir, finalmente, asilo político en la Argentina.
"Como consecuencia del endurecimiento de las políticas migratorias de los países europeos, la Argentina se convirtió en uno de los destinos favoritos de las personas que escapan de conflictos étnicos, persecuciones o, simplemente, de la hambruna", explicó la oficial de información de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Carolina Podestá.
"En los últimos meses, aumentamos los esfuerzos para que disminuyera la llegada. Expresamos nuestra preocupación a las autoridades consulares de Brasil y alertamos sobre la situación, sobre todo para evitar la trata de personas que se está dando en los países de origen, donde hay organizaciones que promueven este tipo de viajes y llegan a cobrar sumas que, para un senegalés, pueden ser una fortuna", detalló Federico Agusti, director de Asuntos Internacionales y Sociales de la Dirección Nacional de Migraciones, que preside la Comisión Nacional para Refugiados (Conare).
Los inmigrantes africanos, que llegan al país escondidos en barcos y mediante viajes que se prologan hasta 21 días, provenientes en su mayoría de Senegal, realizan una dura travesía para ingresar a la Argentina, según publica el diario La Nación.
Tras mantenerse escondidos en un barco, muchos de ellos no cuentan con la posibilidad de comer durante el viaje y, al llegar al puerto, se tienen que enfrentar con otro tipo de problema. Cuando el capitán del barco los descubre, les pide que lleguen a la costa a nado para evitar los problemas legales.
Si bien estas condiciones son extremas, cada vez son más los africanos que llegan al país en busca de asilo político. En los últimos dos años, las cifras crecieron un 142%. Pasaron de ser 355, en 2006, a 859 en 2008
Otros africanos llegan en avión a Brasil, para luego ingresar de manera ilegal a Buenos Aires y pedir, finalmente, asilo político en la Argentina.
"Como consecuencia del endurecimiento de las políticas migratorias de los países europeos, la Argentina se convirtió en uno de los destinos favoritos de las personas que escapan de conflictos étnicos, persecuciones o, simplemente, de la hambruna", explicó la oficial de información de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Carolina Podestá.
"En los últimos meses, aumentamos los esfuerzos para que disminuyera la llegada. Expresamos nuestra preocupación a las autoridades consulares de Brasil y alertamos sobre la situación, sobre todo para evitar la trata de personas que se está dando en los países de origen, donde hay organizaciones que promueven este tipo de viajes y llegan a cobrar sumas que, para un senegalés, pueden ser una fortuna", detalló Federico Agusti, director de Asuntos Internacionales y Sociales de la Dirección Nacional de Migraciones, que preside la Comisión Nacional para Refugiados (Conare).
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