
La mĆ©dica disidente cubana presentaba "Mi verdad", una autobiografĆa en la que relata su alejamiento del rĆ©gimen de Fidel Castro. Los militantes, con insultos y consignas a favor del gobierno de La Habana, obligaron a interrumpir el acto.
MAL MOMENTO. "AsĆ tratan en Cuba a los que piensan diferente", dijo Hilda Molina.
La mĆ©dica disidente cubana Hilda Molina debió interrumpir esta noche la presentación de su autobiografĆa "Mi verdad", que se realizaba en la Feria del Libro, a causa de un escrache realizado por militantes y estudiantes de izquierda.
Molina expuso detalles de su autobiografĆa en una sala de la feria durante una media hora, hasta la irrupción de militantes del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba y estudiantes de la Universidad de Buenos Aires, que comenzaron a insultarla y gritar consignas.
"Asà son los mitines de repudio a los que piensan diferente en Cuba: pegan, gritan, insultan", exclamó la médica antes de retirarse con sus acompañantes y por una puerta lateral, sin que el incidente pasara a mayores.
Antes de irse, Molina pidió ademÔs que se rece "una oración para las Damas de Blanco", como se llama a familiares de un grupo de opositores encarcelados en 2003.
Los griterĆos de apoyo a Castro y el Gobierno de La Habana fueron respondidos por un pequeƱo grupo de disidentes cubanos, entre ellos una mujer con la bandera de su paĆs y fotos de "prisioneros polĆticos".
Molina, de 66 aƱos, relata en "Mi verdad" cómo llegó al desencanto con la revolución encabezada en 1959 por Fidel Castro y menciona su peculiar relación con el lĆder cubano.
TambiĆ©n sugiere que Castro llegó a sentir por ella algo mĆ”s que una mera admiración profesional, aunque subraya que el lĆder cubano jamĆ”s le faltó al respeto ni la acosó.
Al cabo de 15 años de gestiones, la médica fue autorizada a salir de Cuba en 2009, un año después de que el Gobierno de La Habana le permitiera que su madre, de 90 años, viajara a Buenos Aires. Molina se ha concentrado en cuidar de su madre y reconoce que su sueño es regresar a Cuba para volver a ejercer su profesión.
MAL MOMENTO. "AsĆ tratan en Cuba a los que piensan diferente", dijo Hilda Molina.
La mĆ©dica disidente cubana Hilda Molina debió interrumpir esta noche la presentación de su autobiografĆa "Mi verdad", que se realizaba en la Feria del Libro, a causa de un escrache realizado por militantes y estudiantes de izquierda.
Molina expuso detalles de su autobiografĆa en una sala de la feria durante una media hora, hasta la irrupción de militantes del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba y estudiantes de la Universidad de Buenos Aires, que comenzaron a insultarla y gritar consignas.
"Asà son los mitines de repudio a los que piensan diferente en Cuba: pegan, gritan, insultan", exclamó la médica antes de retirarse con sus acompañantes y por una puerta lateral, sin que el incidente pasara a mayores.
Antes de irse, Molina pidió ademÔs que se rece "una oración para las Damas de Blanco", como se llama a familiares de un grupo de opositores encarcelados en 2003.
Los griterĆos de apoyo a Castro y el Gobierno de La Habana fueron respondidos por un pequeƱo grupo de disidentes cubanos, entre ellos una mujer con la bandera de su paĆs y fotos de "prisioneros polĆticos".
Molina, de 66 aƱos, relata en "Mi verdad" cómo llegó al desencanto con la revolución encabezada en 1959 por Fidel Castro y menciona su peculiar relación con el lĆder cubano.
TambiĆ©n sugiere que Castro llegó a sentir por ella algo mĆ”s que una mera admiración profesional, aunque subraya que el lĆder cubano jamĆ”s le faltó al respeto ni la acosó.
Al cabo de 15 años de gestiones, la médica fue autorizada a salir de Cuba en 2009, un año después de que el Gobierno de La Habana le permitiera que su madre, de 90 años, viajara a Buenos Aires. Molina se ha concentrado en cuidar de su madre y reconoce que su sueño es regresar a Cuba para volver a ejercer su profesión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario