Miguel Pichetto, senador nacional peronista "Se afirma la idea de ir a un Estado más laico" - Piedra OnLine

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lunes, 31 de mayo de 2010

Miguel Pichetto, senador nacional peronista "Se afirma la idea de ir a un Estado más laico"


















Pichetto admite que alguna vez fue prejuicioso sobre la homosexualidad. Pero evolucionó y es firme defensor del matrimonio gay. Considera que la Iglesia "está jaqueada por una rigidez de doctrina que hace agua".




- ¿Aprobará el Senado la ley de matrimonio gay?

- Sí. Tengo la impresión de que en la cámara alta también primará una mirada positiva de la ley por parte de un número interesante de senadores que, al menos por sus declaraciones públicas, opinan favorablemente. Será un voto muy interesante, transversal porque cruzará a todos los bloques. Todavía hay que trabajar mucho en comisión y… bueno, finalmente el debate el 14 de julio, que es un día trascendente desde el punto de vista de cambios en la sociedad. Un nuevo aniversario de la Revolución Francesa…

- ¿Qué le dice la Revolución Francesa?

- Un proceso de fuerte contenido laico.

- Y aquí, a 210 años de la Revolución Francesa, ¿vamos hacia un Estado más laico?

- Este tipo de legislación que debate hoy Argentina consolida la idea de un Estado más laico, en que las cuestiones de Estado no estén impregnadas por referencias o condicionamientos religiosos. Esto no implica un rechazo a la religión, pero el Estado -y su manejo, la administración del gobierno- tiene que estar nítidamente separada de la mirada de la religión y la tarea pastoral. Todo esto hace a los cambios sociales que genera el paso del tiempo, los procesos culturales que esto conlleva: a la superación de prejuicios. Tal vez yo, 20 o 30 años atrás, no hubiese votado una ley de matrimonio gay porque tenía fuertemente arraigada una estructura de pensamiento prejuiciosa.

- ¿O sea que en algún momento de su vida le molestó la homosexualidad?

- Por supuesto. Pertenezco a una de las tantas generaciones de argentinos que fueron criados en la cultura del ejercicio del machismo... No sé si la palabra es "molestó", tal vez tuve prejuicios…

- Bueno, lo uno deviene en lo otro. Además, el prejuicio no se mide en cuotas: se es o no prejuicioso.

- Lo que importa es que uno madura, uno cambia en el proceso que es propio de la vida, cambia la mirada desde el saber lo que uno es, de incorporar nuevas convicciones, todo un proceso donde uno también descubre la situación del otro, que sufre por ser una minoría a la que se margina. Y claro, todo esto indica de mi parte un proceso de evolución en mis esquemas de pensamiento que me llevan hoy, al apoyar esta ley, a reconocer realidades concretas que están en la vida y deben ser protegidas por la ley, por el derecho. Y los derechos, cuando son reconocidos por la ley, deben ser plenos.

- Hay senadores que tienen dudas sobre si apoyar o no la ley de matrimonio gay y el consecuente derecho de adopción. ¿En esas dudas usted encuentra argumentos sólidos o temor a la que la Iglesia Católica los rete?

- Miedo, no… o no me parece que sea así. En todo caso puede haber algo de eso en senadores de provincias del norte, donde la presencia de la Iglesia Católica y su voz es mucho más estructurada que en otras partes del país y, en consecuencia, esa voz pueda gravitar sobre esos senadores.

- ¿Cómo define a la Patagonia en relación a la religión?

- Son provincias más abiertas, más jóvenes, más modernas, sociedades más laicas, lo cual implica una mirada más ligada a la libertad. No las veo influenciadas, en el tema concreto de esta ley, por el pensamiento de la Iglesia Católica. Pero no hay que subestimar a los senadores, sean de donde sean. Seguramente que cada voto será ponderado, fundado…

- Semanas atrás, "The Guardian", hablando de la famosa "excepcionalidad argentina", decía que nuestro sistema político por momentos ofrece perfiles graves, inquietantes, y por otros instancias en que, por ejemplo con la ley de matrimonio gay, emerge como una nación con inmensas ganas de alimentar y alimentar -así decía- la libertad. ¿Qué reflexión le merece esta opinión?

- Creo que es así, sí, sí. Y el Parlamento ha jugado un rol importante en esta materia. Acá hemos debatido el divorcio vincular ya en el segundo gobierno de Perón y luego durante el gobierno del doctor Alfonsín… Se ha avanzado mucho en defensa de las minorías, en dar batalla por los derechos de la mujer y seguiremos en esa línea. Además, lo interesante de este tipo de procesos, por caso la ley de la que hablamos, es una muy buena oportunidad para el ejercicio del voto individual…

- ¿Usted no va intentar disciplinar en favor de la ley el voto del bloque que preside?

- ¿Cómo voy a hacer eso? El voto a favor o en contra de esta ley no puede ser encorsetado en el principio de obediencia partidaria o encolumnarse con el gobierno. Son votos de conciencia que hacen a la mirada que uno tenga sobre la vida en relación a este o aquel tema; que hace, precisamente, a cuestiones, principios y convicciones muy íntimas, muy vinculadas a la conciencia.

- El debate sobre esta ley se extiende al tema de la adopción de chicos. ¿Cuál es su postura?

- Estoy a favor de la adopción por parte de matrimonio gay. No está bajo debate la Ley de Adopción; lo que está en cuestión es la posibilidad cierta de que una pareja heterosexual pueda adoptar. Y en esto también estoy de acuerdo. Es un tema que tiene su fundamento en el amor por ayudar, por educar, por formar a chicos que no son hijos legítimos. En esta cuestión, la legislación debe ser igualitaria, si no estaríamos ante una limitación expresa. No se puede alentar una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo y no darle -caso concreto- el derecho a adoptar que tiene una pareja heterosexual. Hace a un principio de igualdad ante el derecho. No hay medio camino en esto: plenitud de derecho. Lo que pasa es que es un tema que se aborda con mucho prejuicio por parte de algunos sectores…

- Si se demoniza a los homosexuales, se demoniza todo lo consecuente que hagan.

- Claro, un tema bajo prejuicio. Pero en esto Argentina también avanza. Semanas atrás, un juez habilitó la tenencia de un chico a un hombre soltero que lo había criado prácticamente desde su nacimiento; lo habían abandonado. El juez reconoció esa situación de derecho, evaluó como había sido el proceso de crianza durante seis años, reconoció legalmente lo que en los hechos estaba ocurriendo.

- ¿Adhiere a que el futuro ya no es lo que era?

- No se trata de adherir, se trata de asumirlo como realidad. Un mundo bajo incertidumbres y donde los niveles de seguridad son precarios, seguridad en el sentido amplio, está claro… bueno, es un mundo que influye en la conformación de las parejas. Antes nos casábamos jóvenes; los jóvenes de hoy prolongan sus individualidades y siguen con su concepto de libertad, mucho más allá de los 35 años.

- La Iglesia Católica, en tanto autoasumida como concepción del mundo, se asume como moral excluyente. Señala Kung, teólogo católico crítico del Vaticano, que a la jerarquía católica le gusta retar, hablar de los otros, pero no le gusta que lo miren a los ojos y le digan: "no estoy de acuerdo" o que le señalen sus miserias. ¿Cómo ve a la Iglesia ante el avance de, dicho ligeramente, el nuevo modernismo?

- Está jaqueada por una rigidez de doctrina que… que está haciendo agua. El tema del celibato, por ejemplo. Me parece que los nuevos procesos sociales que se van liberando, el caso del matrimonio gay por ejemplo, que está fundado en el amor, sitúan a la Iglesia Católica bajo un permanente esfuerzo de imaginación para saber qué hacer… puede asumir el tema, contenerlo, pero su rigidez la condiciona y entonces rechaza, expulsa una relación armada por vínculos afectivos. De todas maneras, en su interior están sucediendo cosas importantes…

- ¿Por ejemplo?

- El debate sobre cuestiones que la jerarquía eclesiástica no ha abordado con la frontalidad necesaria de cara a la sociedad. La pedofilia, por caso. El ocultamiento le hizo más daño a la Iglesia que el poner blanco sobre negro.

- ¿Qué opina del caso del obispo Storni en Santa Fe? Procesado y condenado por violaciones, manoseos de chicos y la Iglesia lo sigue protegiendo. ¿No hay hipocresía en esa protección?

- La hay. Lo han colocado en un lugar alejado de un obispado. Por otro lado, está también la otra Iglesia, la de los curas a los que les repugna esa hipocresía, esos curas que luchan en favor de la vida. No hay que hacer una descalificación sobre el conjunto. Lo que no entiendo de la jerarquía eclesiástica argentina, es que aun no gustándole mucho de este gobierno, no haya tenido un reconocimiento sincero de lo que significa la asignación universal por hijo…
carlos torrengo

carlostorrengo@hotmail.com

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