Trabajadores temporales y sus familias son los más afectados.
Ampliaron asistencia alimentaria, subsidios y abrigo en barrios.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El municipio amplió la asistencia alimentaria y los aportes distribuidos entre los sectores más vulnerables e intensificó las gestiones ante la provincia para reforzar estos paliativos mientras define los canales para medir la desocupación y la migración rural provocada por la emergencia volcánica.
La secretaria de Desarrollo Social, Norma Gómez, confió a "Río Negro" que ya recibió diez pedidos de colchones y frazadas de vecinos de esta ciudad que están alojando a familiares de la Línea Sur que dejaron sus respectivas moradas empujados por la ceniza del Cordón Caulle.
"Es una llamada de atención" evaluó la funcionaria que encomendó al sociólogo y al equipo técnico de la Secretaría que inicien conversaciones con las universidades de la ciudad para definir una metodología de trabajo que permita evaluar la desocupación provocada por la actual crisis y la migración de pobladores de otras zonas afectadas.
Gómez reconoció que hasta el momento no se puede medir la pérdida de puestos de trabajo que provocó la abrupta caída del turismo registrada en junio porque afectó a los sectores más informales de la economía local.
"Esta situación está impactando a vecinos que cubrían los puestos temporales extras, no los fijos y se refleja en un mayor pedido de asistencia, sobre todo alimentaria, que nos llega a diario a los CAAT", explicó.
Entre las medidas paliativas instrumentadas hasta el momento, ayer se anunció la asignación de un subsidio de $500 -del programa de capacitación laboral- para cada uno de los trabajadores de la Asociación de Recicladores Bariloche, durante los próximos tres meses.
Además las 60 familias recibirán un aporte de $160 en tickets para la compra de alimentos.
Además el municipio contrató a 60 desocupados de la construcción que conformaron las cuadrillas de reparación de viviendas con materiales provistos por la Nación y el municipio, que recibirán una remuneración mensual de $800, solventada con recursos municipales durante tres meses.
Gómez viajó ayer a Viedma para negociar un paquete de ayuda que incluye la asistencia de 316 familias mediante el programa de Emergencia Social Alimentaria, dirigido a artesanos y microemprendedores, y la cobertura del programa Habitar en Familia para unos 500 expedientes que ya están en trámite. El relación a la problemática habitacional la funcionaria señaló que las cenizas sumaron un problema adicional a "un déficit que traemos de arrastre y que se puede llegar a complicar si otras personas de los alrededores se vienen a Bariloche".
Sostuvo que "este es un golpecito fuerte que no se resuelve con reparaciones de techos, acá hace falta una verdadera política de viviendas, con viviendas realmente sociales y que puedan acceder los vecinos de los barrios más carenciados".

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