La poderosa Central Unitaria de los Trabajadores convocó a una huelga general por 48 horas, a la que adhirieron los estudiantes, empleados públicos y de los servicios de transporte, y la oposición.
Las protestas estudiantiles continúan afectando al gobierno de Piñera, cuya popularidad cayó más del 40%. (AFP)El gobierno chileno decretó la "ilegalidad" de la protesta, que comenzará mañana y hará cacerolazos por dos días.
Santiago (AFP-NA) El gobierno de Sebastián Piñera enfrentará el miércoles y jueves su primer paro nacional de 48 horas, convocado por la Central Unitaria de Trabajadores, al que adhieren estudiantes, empleados públicos, parte del transporte y la oposición.
La manifestación de la CUT, la mayor gremial del país con unos 780.000 afiliados, se produce en medio de una alta efervescencia social, detonada por las masivas protestas de estudiantes que desde hace casi tres meses protestan por una educación pública gratuita y de calidad.
“No hay ninguna ligazón entre el crecimiento económico -que este año debería sobrepasar el 6,5%- con las condiciones en que vive la gente. El crecimiento económico ha servido para que las grandes empresas y la gente rica de este país se siga enriqueciendo”, dijo el presidente de la CUT, Arturo Martínez.
Cambios en el sistema
La CUT, que representa a cerca del 10% de la fuerza laboral, exige cambios en el sistema previsional -que hace tres años fue objeto de una profunda reforma-, un nuevo Código del Trabajo y más aporte fiscal a la educación y a la salud pública, y asegura que unas 80 organizaciones respaldan las demandas.
Para el jueves convocó además a una gran marcha por Santiago y durante las dos jornadas llamó a hacer sonar cacerolas.
Durante los dos días de protesta, las oficinas públicas no atenderán, mientras que algunas empresas del transporte público retrasarán el inicio de sus operaciones.
Hospitales y servicios de urgencia, en tanto, atenderán sólo con turnos de emergencia el miércoles y el jueves, mientras que gremios privados de taxistas y camioneros se sumaron también al paro.
Protesta ilegal
La manifestación se produce en momentos en que el derechista Piñera goza de su menor popularidad en los 17 meses de mandato (26%), jaqueado por el extenso conflicto estudiantil que estalló a fines de mayo.
El gobierno calificó de “ilegal” el paro y advirtió que descontará los días no trabajados a los empleados públicos.
La oposición de centroizquierda, que mantuvo 20 años el poder antes de la asunción de Piñera, se plegó también al paro, tras considerar “legítimas” las demandas de los sindicalistas. “Hay una ciudadanía que está expresando una legítima demanda de reformas de fondo”, afirmó Carolina Tohá, presidenta del Partido por la Democracia.
En el oficialismo, la adhesión de los partidos opositores fue calificada de “oportunismo” político.
Los estudiantes, que han movilizado a miles de personas durante estos tres meses de protesta, participan de la convocatoria, compartiendo también las demandas de los obreros.

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