Felipe Camiroaga: el animador diferente - Piedra OnLine

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domingo, 4 de septiembre de 2011

Felipe Camiroaga: el animador diferente


Felipe Camiroaga era el conductor televisivo mÔs famoso y querido de Chile. Tenía conocidas posiciones políticas, apoyaba a la Concertación, y estaba comprometido con distintas causas sociales, estaba junto a los estudiantes y acompañaba proyectos ambientales y solidarios. Se desmarcaba así del ambiente superficial televisivo que lo había transformado en una estrella poco común.

Felipe Camiroaga no era el Marcelo Tinelli chileno. A no ser que Tinelli tuviera posiciones polƭticas manifiestas capaces de incomodar a un Ministro, condujera un programa de variedades matinal donde no pasaran grandes cosas (nada de chicas de senos imponentes colgadas de un caƱo), o apoyara las reivindicaciones estudiantiles y, de paso, dejara colgado en su Twitter poemas de Alejandra Pizarnik.
Y no es que el malogrado conductor chileno fuera el opuesto absoluto del celebre Marcelo, una espada en llamas que brillaba en la noche de las injusticias. Ni cerca.
Camiroaga, desaparecido el 2 de septiembre en un vuelo fatal que lo conducƭa al archipiƩlago Juan FernƔndez, en el marco de una actividad solidaria, era un animador bien dotado: simpƔtico, fachero, ameno y, hasta cierto punto, impredecible para sus jefes del canal estatal, TVN.
Ya es histórica, por ejemplo, la ocasión en que Camiroaga interpeló, en directo, al Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en su programa “Buenos DĆ­as a Todos”, acerca del polĆ©mico proyecto termoelĆ©ctrico Barrancones, en la caleta de Chungungo, a 21 km de Punta de Choros. Una iniciativa muy cuestionada por las organizaciones ambientalistas y que finalmente no prosperó.
“Nosotros tenemos el privilegio en nuestros trabajos de tener lĆ­nea directa con autoridades tan importantes como usted. Sabemos de lo amante que es el Presidente del medio ambiente y de la naturaleza. Quiero pedirle a tĆ­tulo personal, pero sĆ© que represento a la gran mayorĆ­a de los chilenos, que por favor el Gobierno, el Presidente, su equipo, se oponga con todas las fuerzas que sean necesarias a esta termoelĆ©ctrica que quieren poner en un santuario maravilloso”, le dijo a un sorprendido ministro que se comprometió pĆŗblicamente a hablar con SebastiĆ”n PiƱera.
En concreto, Camiroaga era un habitante del varieté televisivo pero eso no le quitaba protagonismo en otras Ôreas sensibles de la realidad chilena. Por caso, hace poco le envió un afectuoso mensaje a los estudiantes que aun reclaman al gobierno por una mejor educación: "Creo que han dado una lucha impecable, creativa, sensible, tremendamente valiente, que de verdad, como chileno, siento un orgullo gigante. La educación no puede ser un negocio para nadie y también creo que la educación es lo que cambia este mundo de raíz", sentenció.
Este carĆ”cter comprometido tiene que ver con una infancia difĆ­cil. Camiroaga fue abandonado por su madre, quien se marchó a EspaƱa cuando Ć©l tenĆ­a 6 aƱos, y debió criarse de un modo humilde junto a su padre. Como miles de otros chilenos, Camiroaga sabĆ­a de quĆ© verbos estĆ” compuesta la palabra “pobreza”.
Su padre, Jorge, un hombre vinculado a las tareas agrĆ­colas, le habĆ­a advertido 20 aƱos atrĆ”s a su hijo que si este se dedicaba al campo siempre iba a ser un empleado (“nuestra familia no es de poseer tierras”), y si se inclinaba por la televisión estarĆ­a obligado a mantenerlo durante toda su existencia. Para alegrĆ­a de ambos, se equivocó y, al momento de morir, Camiroaga trabajaba por puro placer. Con las ganancias obtenidas en sus Ćŗltimos aƱos, en los que condujo los programas de mayor rating de la televisión trasandina, actuó en pelĆ­culas y telenovelas, protagonizó numerosos comerciales y condujo en dos ocasiones el Festival de ViƱa del Mar, Camiroaga se imaginaba en el corto plazo siendo padre - era soltero - y retirado en un campo de Coyhaique, sur de Chile.
“Cuesta romper los paradigmas que ha tenido el medio en que me desenvuelvo, donde los animadores tenemos que ser transversales y neutros en algunos temas. Me provoca mucha sorpresa cuando nos hablan de ser lĆ­deres de opinión, pero resulta que los lĆ­deres de opinión no podemos hablar mĆ”s que puras leseras y no acerca de los temas profundos que interesan al paĆ­s. No es que me haya rebelado, pero siento que uno tiene que hacer un cambio de switch”, apuntaba Camiroaga en 2009.
A principios de 2011, Camiroaga había perdido en un incendio una importante propiedad en las afueras de Santiago, la casa donde guardaba todas sus colecciones y recuerdos personales. Era el espacio que compartía con su padre. Apenas unas horas después del incendió Camiroaga salió al ruedo y continuo trabajando. "Estoy muy acompañado y ya estamos pensando en empezar a limpiar y reconstruir, ese es el espíritu que tenemos los chilenos, por eso que me siento súper identificado con la gente que se ha puesto de pie", dijo esa misma noche a la prensa al pie de los escombros y vestido con un tradicional poncho.
Camiroaga mantenía una clara posición política y su apoyo a la Concertación era público y notorio. "Si Chile es un país admirado, es gracias a la Concertación. Hay cosas que mejorar como siempre y como todo", había dicho cuando Eduardo Frei perfilaban una nueva candidatura.
Así era Felipe Camiroaga, un personaje que parecía desenvolverse sin dramas entre la seriedad del ecosistema político y social, y la fiesta, siempre eterna, casi siempre tontolona, del Ômbito televisivo. Una división de territorios que al animador le incomodaba: "a uno en este país lo obligan a hablar, por lo tanto te obligan a ejercer política, sin embargo cuando uno tiene que hablar de política (dicen) 'no este señor es animador de televisión y tiene que ser transversal y puede que algún señor de derecha le parezca mal".
En julio de este aƱo habƭa transcrito en su Twitter (@halconmatinal) un fragmento de un poema del laureado Gonzalo Rojas: "Del aire soy, como todo mortal, del gran vuelo terrible y estoy aquƭ de paso a las estrellas".
Un verso de gran belleza, premonitorio y, de ahora en adelante, cargado de misticismo.

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