Cuando se discute la distribución del ingreso en una economĆa concentrada como la nuestra, la reacción se hace oĆr rĆ”pido. Medios concentrados ligados a los negocios del– poder, polĆticos comprometidos con la matriz desigualitaria y empleados de los grupos oligĆ”rquicos, agentes encubiertos del sistema, se abalanzan sobre los canales de televisión, las radios y los diarios y despliegan su programa polĆtico para la restauración del "viejo orden", que se consolidó con el golpe del '76.
Y como si el pueblo se olvidara de estos 7 aƱos: con una Corte Suprema independiente; con el plan de obra pĆŗblica mĆ”s audaz de los Ćŗltimos tiempos; con la defensa del ahorro nacional merced al desmantelamiento de las AFJP; con la recuperación de AerolĆneas Argentinas y del Correo; con plena vigencia de los derechos humanos y que juzga a los genocidas; con una progresiva y sostenida redistribución del ingreso que va tornando a nuestro paĆs en aquel que fue, hasta que lleguemos al 50 y 50 % en la participación del PBI; siendo el paĆs mĆ”s igualitario de AmĆ©rica Latina; con la asignación universal por hijo; con la construcción de un espacio nacional inclusivo con la restitución de derechos humanos sociales, polĆticos, y económicos.
Hoy, vemos que intentan revivir de las cenizas los monstruos de los 90 (aquĆ©llos que habĆan enmudecido despuĆ©s de la catĆ”strofe del 2001) como si el destino de millones de argentinos estuviera en manos de la rosca polĆtica. Pero no se lo vamos a permitir, porque no hay vuelta atrĆ”s. Nuestra idea es fortalecer el proyecto nacional desde nuevas herramientas que integren las distintas vocaciones militantes del frente nacional, no presumiĆ©ndonos como la Ćŗnica verdad ni el Ćŗnico instrumento de construcción del proyecto. Y es asĆ que el 20 de julio presentamos la CORRIENTE DE LIBERACIĆN E INTEGRACIĆN NACIONAL (Colina) que conduce la compaƱera Alicia Kirchner.
Porque queremos construir una herramienta de Organización PolĆtica que apuntale la construcción del proyecto nacional con la profundización de las transfor– maciones iniciadas por NĆ©stor y Cristina.
Porque nuestro gobierno no se amparó en las "herencias recibidas" pese a hacerse cargo valientemente del paĆs en una de las mayores crisis de su historia (2001 –2002).
Porque con el estallido de la crisis internacional, la Argentina pudo hacer frente a los coletazos de la misma con una fortaleza que no hubiera tenido en etapas anteriores de nuestra historia: siempre las crisis internacionales como el "Tequila" o "Caipirinha" tuvieron efectos graves en el paĆs, generando incertidumbre económica, crisis sociales, desocupación.
Porque hicimos frente a esa crisis defendiendo el trabajo, interviniendo en la economĆa desde el Estado como regulador del mercado, y como defensor y promotor de la producción nacional.
Porque, en un mundo donde millones de ciudadanos que se convierten a diario en "nuevos pobres" por el cierre de fuentes de trabajo, en la Argentina la movilidad social es creciente (mejorando condiciones de vida, generando el empleo, invirtiendo en obra pĆŗblica, fomentando el mercado interno), pese a todo lo que aĆŗn falta por hacer, y eso es posible porque hay un Estado presente y activo.
Porque no nos podemos dar el lujo de frenar el proceso polĆtico cuando nos queda tanto por delante: mĆ”s inclusión, mĆ”s trabajo, mĆ”s industrias, defender el empleo, garantizar la salud y los derechos humanos de millones de compatriotas.
Porque necesitamos avanzar con mÔs organización, mÔs militancia, sin ceder en nuestras convicciones.
Porque sabemos que todavĆa nos falta mucho, porque todavĆa no alcanzamos nuestra meta final: la consolidación de un paĆs para todos.
Porque tenemos que recrear los espacios de militancia en la acción cotidiana y estratĆ©gica. Y a la pelea por una comunicación pluralista y democrĆ”tica hay que asociarle la polĆtica, como instrumento para comunicar. Y esto se hace construyendo organización.
Porque hemos llegado a una encrucijada histórica en la que se abren dos caminos opuestos, dos proyectos: profundización de la liberación y la integración o retorno al neoliberalismo opresor.
Por eso convocamos a todos los argentinos que quieran contribuir a la construcción de este proyecto nacional iniciado en el año 2003; los convocamos a sumarse a esta Corriente sin perder su identidad ni la de su agrupación, ni de su movimiento o partido. Nuestra vocación es sumar, encontrar caminos, discutir metas superadoras del proyecto nacional.
No vamos en contra de nadie ni a costa de otros espacios del campo nacional y popular.
Nos plantearnos la Corriente como un espacio unificador, al que adhieran agrupaciones sociales, sindicales, polĆticas, barriales, territoriales, de base, que articulen experiencias en el nivel territorial.
Esto es: movimientos, sindicatos, frentes, lĆneas, agrupaciones, trabajadores, productores, comerciantes, jubilados, pensionados, vecinos, estudiantes, independientes, funcionarios, militantes, profesionales, cooperativas y mutuales, organizaciones religiosas, regionales, nacionales, sociedades de fomento, entre otras. Todo eso significa, ademĆ”s, que nuestra vocación polĆtica es la de la construcción colectiva.
Por eso esta Corriente nos abre un camino mÔs para reunirnos y trabajar sobre las problemÔticas y propuestas y ensamblarlas en un proyecto nacional de integración territorial.
Tenemos convicciones, pasión, militancia, mĆstica; queremos seguir transformando.
La Corriente es un espacio de participación para los argentinos identificados con la compaƱera Alicia Kirchner, adhiriendo a la misma por su trayectoria polĆtica, de lucha por los derechos sociales y por su compromiso con la justicia social.
Por una comunicación pluralista y democrÔtica.
Por la profundización de la redistribución de la riqueza.
Por la profundización del modelo nacional - popular, contra la restauración conservadora.
Nuestra concepción polĆtica es hacer eje en el territorio y en la organización.
Los invitamos a todos a conformar las Mesas de Trabajo distritales - municipales y comunales y las Mesas regionales–provinciales de la Corriente de Liberación e Integración Nacional.