Junín de los Andes >
El fiscal de la IV Circunscripción Judicial, Manuel González, apeló la
decisión del juez de Instrucción Andrés Luchino, de rechazar el pedido
que realizó la querella para que se cite a declarar a una mujer cuyo
testimonio sería de vital importancia en la causa que se sigue por el
asesinato del policía José Aigo. (Leer en más información)
Según fuentes judiciales, “la fiscalía, al tomar conocimiento de la
decisión del juez Andrés Luchino, y luego de ver la importancia que esta
mujer podría tener para el esclarecimiento de la causa, habida cuenta
de que podría aportar datos sobre los movimientos de Jorge Salazar
Oporto en la zona, decidió presentar una apelación a dicha medida”.
Las fuentes consultadas indicaron que “por ahora no se dio a conocer el nombre de la mujer para evitar cualquier tipo de acción coercitiva sobre la misma, ya que los datos que tiene para aportar serían de vital importancia”.
Además indicaron que “la negativa del juez no tiene asidero alguno, ya que nunca está de más citar a un testigo que puede sumar datos para llegar a la verdad y menos aún si el mismo vive en la zona y no debe ser trasladado especialmente desde el otro extremo del país ni mucho menos”.
Como se recordará, la querella solicitó al juez Luchino que cite a una mujer como testigo, ya que sus dichos se consideran claves para el proceso de investigación que se lleva adelante desde el 7 de marzo pasado, fecha en la que fue asesinado a tiros el sargento ayudante José Aigo, cuando llevaba adelante un control de rutina sobre la Ruta Provincial N° 23, en cercanías del paraje Pilo Lil.
Por el hecho se encuentra imputado Juan Marcos Fernández, hijo del intendente de San Martín de los Andes, a quien se lo acusa de falso testimonio, encubrimiento agravado y, para la querella, presunto partícipe de los hechos.
La testigo que la querella mantiene en reserva de identidad y que el juez Luchino, bajo las facultades que le competen, decidió que no es necesario citar, conocería los movimientos de Salazar Oporto en la zona y los contactos que mantenía en forma regular, indicaron las fuentes consultadas.
El hecho
El sargento ayudante Aigo fue muerto de varios disparos cuando pretendía revisar la camioneta propiedad de Juan Marcos Fernández en la que viajaban Salazar Oporto, Alexis Cortés Torres y el propio Fernández.
En dicha oportunidad y tras hacer bajar a los ocupantes del vehículo, el uniformado se dirigió hacia la parte delantera de la camioneta, abrió la puerta del lado del acompañante y cuando intentó mirar en su interior Salazar Oporto le habría disparado varias veces con un arma 9 milímetros, para luego darse a la fuga junto con Alexis Cortés, ambos de nacionalidad chilena y presuntos integrantes de agrupaciones revolucionarias armadas en dicho país.
Desde ese momento, los dos hombres son buscados intensamente por la Justicia argentina y la chilena sin resultados positivos hasta el momento.
Según indicó Fernández, en un primer momento él no conocía a los hombres; sin embargo, después admitió conocer a Salazar Oporto, bajo otro nombre, quien era vecino suyo en Mallín Ahogado, provincia de Río Negro. Hasta aportó datos sobre el mismo, pero advirtió que no sabía de las actividades que tanto Salazar Oporto como Cortés Torres realizaban. Y aseguró que la noche del crimen sólo efectuaba un traslado con su camioneta, ya que es habitual que realice fletes para ganarse la vida.
Las fuentes consultadas indicaron que “por ahora no se dio a conocer el nombre de la mujer para evitar cualquier tipo de acción coercitiva sobre la misma, ya que los datos que tiene para aportar serían de vital importancia”.
Además indicaron que “la negativa del juez no tiene asidero alguno, ya que nunca está de más citar a un testigo que puede sumar datos para llegar a la verdad y menos aún si el mismo vive en la zona y no debe ser trasladado especialmente desde el otro extremo del país ni mucho menos”.
Como se recordará, la querella solicitó al juez Luchino que cite a una mujer como testigo, ya que sus dichos se consideran claves para el proceso de investigación que se lleva adelante desde el 7 de marzo pasado, fecha en la que fue asesinado a tiros el sargento ayudante José Aigo, cuando llevaba adelante un control de rutina sobre la Ruta Provincial N° 23, en cercanías del paraje Pilo Lil.
Por el hecho se encuentra imputado Juan Marcos Fernández, hijo del intendente de San Martín de los Andes, a quien se lo acusa de falso testimonio, encubrimiento agravado y, para la querella, presunto partícipe de los hechos.
La testigo que la querella mantiene en reserva de identidad y que el juez Luchino, bajo las facultades que le competen, decidió que no es necesario citar, conocería los movimientos de Salazar Oporto en la zona y los contactos que mantenía en forma regular, indicaron las fuentes consultadas.
El hecho
El sargento ayudante Aigo fue muerto de varios disparos cuando pretendía revisar la camioneta propiedad de Juan Marcos Fernández en la que viajaban Salazar Oporto, Alexis Cortés Torres y el propio Fernández.
En dicha oportunidad y tras hacer bajar a los ocupantes del vehículo, el uniformado se dirigió hacia la parte delantera de la camioneta, abrió la puerta del lado del acompañante y cuando intentó mirar en su interior Salazar Oporto le habría disparado varias veces con un arma 9 milímetros, para luego darse a la fuga junto con Alexis Cortés, ambos de nacionalidad chilena y presuntos integrantes de agrupaciones revolucionarias armadas en dicho país.
Desde ese momento, los dos hombres son buscados intensamente por la Justicia argentina y la chilena sin resultados positivos hasta el momento.
Según indicó Fernández, en un primer momento él no conocía a los hombres; sin embargo, después admitió conocer a Salazar Oporto, bajo otro nombre, quien era vecino suyo en Mallín Ahogado, provincia de Río Negro. Hasta aportó datos sobre el mismo, pero advirtió que no sabía de las actividades que tanto Salazar Oporto como Cortés Torres realizaban. Y aseguró que la noche del crimen sólo efectuaba un traslado con su camioneta, ya que es habitual que realice fletes para ganarse la vida.
