Fracking en el MPN - Piedra OnLine

Información del Mundo

domingo, 8 de septiembre de 2013

Fracking en el MPN

Una fractura afecta la vida interna del Movimiento Popular Neuquino. No es hidrÔulica, al estilo de las que aplican las empresas petroleras en la roca madre sobre la formación Vaca Muerta para extraer hidrocarburos, pero la grieta tiene una profundidad similar a aquéllas y se proyecta con daño quirúrgico sobre las elecciones legislativas de octubre.
Al promediar la semana el gobernador Jorge Sapag sorprendió al anunciar que el sector interno que conduce no acompañarÔ al vencedor en la interna, Guillermo Pereyra, en el recorrido electoral hasta octubre. (Ampliar en mÔs información)

"No tenemos fiscales, ni coordinadores ni tiempo para ir a los actos", "nosotros no le vamos a empujar el carro" y el partido se encuentra "resquebrajado y en un punto de ruptura" fueron tres frases que describieron el momento de intenso desencuentro que vive el MPN y el alcance de una decisión que generó una moderada respuesta del candidato a senador.
Lejos del discurso agresivo observado durante la campaña electoral de las primarias, Pereyra, en un acto realizado el viernes en la Seccional Primera del partido, sostuvo que él tiene suficiente fuerza para "empujar del carro" e invitó a respetar el resultado de las urnas. "Si no quieren participar allÔ ellos, pero que no pongan piedras en el camino", dijo y al mismo tiempo pidió a sus adversarios que "no se equivoquen de carro", en alusión a la previsible dispersión de votos que puede esperarse a partir de las declaraciones del gobernador.
La misma noche en que venció a los candidatos de Sapag por una diferencia superior a los doce puntos, el dirigente del gremio petrolero prÔcticamente lanzó su candidatura a gobernador para el 2015 y no ocultó su intención de condicionar lo que resta de gestión de Sapag. "Me gustaría ser gobernador para cambiar el destino de nuestra provincia" y el gobierno provincial "debe sumarse a este proyecto porque ha perdido las elecciones", dijo Pereyra en la eufórica conferencia de prensa realizada el domingo de la victoria frente a la vicegobernadora Ana Pechen.
Hace mÔs de 50 años que el poder en la provincia se disputa a través del hegemónico MPN y las internas, cuando alcanzan estos niveles de intensidad, sirven para resolver esta cuestión medular de la política.
Con esta lucha que ahora libran Sapag y Pereyra, con Jorge Sobisch como tercer actor asomado en el fondo desde la presidencia del partido, el MPN ingresa en la tercera batalla de similares caracterĆ­sticas.
Ya se pelearon por el control del partido y el acceso al gobierno los hermanos Felipe y ElĆ­as Sapag en los 90 por vĆ­a indirecta. Y luego lo hizo Jorge Sobisch con la familia fundadora, primero con el exgobernador y luego con la descendencia del exsenador.
MÔs allÔ de los discursos temperamentales que se escucharon ayer y hoy, nadie saca los pies del plato en el MPN. Por esa razón no se dice claramente que los votos no irÔn a los candidatos del partido sino que se apela al recurso interpretativo de las palabras.
En todo caso el objetivo final no serĆ” una expuesta y decisiva contribución a la derrota –en definitiva al plato hay que cuidarlo porque allĆ­ estĆ” el alimento–, sino ayudar a limar el poder del adversario para no facilitar sus pretensiones futuras de crecimiento.
Frente a este escenario, los candidatos de la oposición buscan cosechar del enojo que anidó en el partido provincial. Marcelo Inaudi, candidato a senador de Compromiso Cívico Neuquino, utilizó una frase difícil de tomar por cierta. Dijo: "No me gusta comportarme como carroñero para ver qué puedo llevar para mi rancho".
Hay coincidencia generalizada entre los aspirantes a los cargos en el Congreso de la Nación en que Pereyra obtendrÔ menos votos que en las primarias, por lo que se preparan para disputarse esos sufragios.
Tanto los que son kirchneristas como los que no evalúan que el tercer puesto que le corresponde a la provincia en el Senado se definirÔ en la distribución de esa supuesta fuga de votos del MPN.
En el lote de candidatos a senadores hay uno que es aliado externo de Sapag: Gabriel Romero, de Unión Popular, que ahora se identifica con Sergio Massa a nivel nacional y obtuvo en las primarias unos 7.000 votos. Esta semana hizo una declaración triunfalista sobre el posible resultado de octubre y dijo: "Voy a ser el primer senador" de Massa "y estaré trabajando para llevarlo a la presidencia en el 2015".
Tras la derrota en las primarias, Sapag rediseña la estrategia para sostener su influencia en el MPN. EstÔ pensando en que su sector debe conducir el partido y no descarta presentarse él como candidato a presidente de la Junta de Gobierno, que estarÔ en manos de Sobisch hasta febrero del año próximo. "Puede ser, puede ser", respondió al ser consultado sobre esa chance.
El sector que lidera el gobernador controla la Convención y varias seccionales, por lo que la presidencia del partido completaría la cuota de poder dentro del MPN para proyectar la sucesión del 2015.
Es probable que del otro lado Sapag se siga encontrando con Pereyra y con Sobisch, aliado o no con el dirigente sindical petrolero.
El resultado electoral de octubre clausurarƔ el ciclo de medio tƩrmino de mandato con profundas heridas abiertas y una puja por el 2015 que estƔ en paƱales.
Gerardo Bilardo Gbilardo@Rionegro.Com.Ar