Como anticipó dĆas pasados B2000, especialistas del Centro Regional Universitario Bariloche, dependiente de la Universidad Nacional de Comahue, realizaron un informe en el que se analiza el efecto de las cenizas en la vegetación, la biota acuĆ”tica y la fauna. Los investigadores, pertencientes a distintos campos de la ciencia, seƱalan tanto los aspectos positivos como negativos que puede provocar la ceniza volcĆ”nica en los distintos elementos del ecosistema.
Javier Grosfeld (Departamento de BotĆ”nica, CRUB, UNCo -INIBIOMA) y Javier Puntieri (INIBIOMA – UNRN) analizaron los efectos de la ceniza en la vegetación y en primer tĆ©rmino aclararon que la caĆda de cenizas volcĆ”nicas es parte de un ciclo natural en Ć”reas de actividad sĆsmica y volcĆ”nica como la cercana a Bariloche. Desde el punto de vista del suelo, la deposición de material volcĆ”nico (tefra) es una primera etapa en su lento desarrollo. En los aƱos siguientes las cenizas seguirĆ”n en el ambiente hasta que sean incorporadas definitivamente al suelo.
El tamaƱo de partĆculas de la ceniza caĆda en un primer momento en Bariloche es similar al de una arena fina. Su incorporación en el suelo puede contribuir a mejorar las propiedades fĆsicas del mismo, como la permeabilidad y la aireación, mejorando la porosidad y la retención de agua, con lo cual se favorecerĆa el crecimiento de las plantas. Sin embargo, en otras Ć”reas se ha depositado ceniza de granulometrĆa mĆ”s fina, que podrĆa ocasionar una reducción en la capacidad de infiltración del suelo, aumentando el escurrimiento superficial.
La ceniza constituye un aporte de nutrientes minerales que puede variar en su composición mineralógica. En ese sentido es fundamental conocer la composición quĆmica del material que se depositó, ya que de ello depende que la liberación de los nutrientes sea beneficiosa o perjudicial para las plantas. Los efectos positivos o negativos de las cenizas en la vegetación dependerĆ”n en gran medida del pH (acidez o alcalinidad) del lixiviado que originen esas cenizas. Otro factor a tener en cuenta es la presencia de elementos potencialmente daƱinos para las plantas como azufre, flĆŗor y calcio.
La liberación de los nutrientes minerales (fósforo, magnesio, y micro-nutrientes) no sucede de forma inmediata, sino que se van a ir incorporando al suelo a medida que se vaya disgregando y descomponiendo la ceniza. Este proceso puede durar decenas de años, sin que se vean efectos positivos a corto plazo. En este sentido, el aporte de nutrientes derivados de las cenizas es mucho menos rico en minerales necesarios para las plantas que la ceniza de madera, empleada tradicionalmente como fertilizante.
Los efectos directos de la caĆda de cenizas en la vegetación dependen del espesor del manto de cenizas. SegĆŗn agencias neozelandesas si el depósito de tefra no compactada es:
• de 1 a 5 mm: se pueden producir daƱos en algunos cultivos
• de 5 a 100 mm: enterramientos de pasturas y plantas bajas, la mayorĆa de las pasturas se pierden con mĆ”s de 50 mm de tefra
• 100 a 300 mm: daƱo severo a la vegetación arbórea
• 300 mm: fuerte mortandad de la vegetación.
Un efecto directo debido a la actual caĆda de cenizas puede ser el desgaje de ramas o el desmoronamiento de Ć”rboles debido al peso acumulado. TambiĆ©n el impacto de las partĆculas gruesas de cenizas impulsadas por el viento puede provocar abrasión y heridas sobre la superficie de las hojas y/o flores y su composición quĆmica puede tener efectos contaminantes que lleven a la muerte de hojas.
Las lluvias, la alta humedad y el rocĆo ocasionan que las partĆculas de cenizas volĆ”tiles se adhieran a la superficie de las hojas y pueden interferir en los procesos de fotosĆntesis, transpiración y respiración de las plantas, incluso aƱos despuĆ©s de la erupción del volcĆ”n.
Los efectos antes mencionados dependen en buena medida de la Ć©poca del aƱo en que se produce la lluvia de cenizas. Afortunadamente la erupción del volcĆ”n Puyehue sucedió en el momento en que la mayorĆa de las plantas presentan actividad metabólica muy baja, por lo que no se habrĆa afectado el crecimiento de las mismas. En el caso de las plantas caducifolias, el efecto deberĆa ser mucho menor que en las plantas perennifolias. Otras plantas, en nĆŗmero mucho menor, se encontraban reciĆ©n germinadas o en crecimiento en ese momento, por lo cual podrĆan haber sido muy afectadas.
En zonas de estepa, las plantas palatables estarÔn menos disponibles para el ganado. AdemÔs, el viento puede producir alta removilización de material, y acumularlo en determinados sectores, dando lugar a la formación de dunas que sepultan en parte la vegetación. En zonas productoras de frutales o cultivos que dependen de la floración, el material movilizado por vientos fuertes puede romper los brotes florales.
La germinación de algunas plantas en la próxima primavera puede estar comprometida, dependiendo del espesor del manto de cenizas acumulado, su distribución espacial en el suelo de los bosques y su consistencia. La caĆda de partĆculas muy finas de cenizas puede llevar a formar un manto tipo “cemento” que dificulte la germinación. Esto serĆa preocupante en los sectores donde ha florecido la caƱa colihue, cuya regeneración depende en gran medida de la germinación de las semillas que se liberaron despuĆ©s de la floración.
Otro tema a considerar es el de las plagas. En Los Antiguos, luego de la erupción del VolcÔn Hudson en 1991, se observaron ataques severos de pulgones en los Ôlamos, orugas en las malezas y luego en los cultivos.
En cuanto al impacto de la actividad volcĆ”nica sobre la fauna, Carmen Ćbeda, del Departamento de ZoologĆa, informó que en general, la actividad volcĆ”nica estĆ” considerada como una fuente natural de contaminación. Se ha documentado en todo el mundo que dicha actividad representa riesgos para los ecosistemas, principalmente cerca de los volcanes, aunque tambiĆ©n se ha descripto que los efectos pueden presentarse a distancias considerables de la actividad volcĆ”nica.
Dentro de los principales riesgos volcÔnicos para la fauna estÔn la emisión de cenizas y de gases tóxicos, como el azufre y flúor. Tanto las cenizas como los gases se dispersan por las corrientes atmosféricas y producen impactos sobre los recursos naturales como las pasturas y el ganado, los suelos y las aguas superficiales.
La mayorĆa de los estudios de las erupciones volcĆ”nicas sobre animales se refieren al ganado, que puede sufrir perjuicios a travĆ©s de la ingestión e inhalación de cenizas o de la absorción de sustancias tóxicas por la piel; el daƱo depende de las caracterĆsticas quĆmicas de las cenizas y del nivel de deposición.
Son muy pocos los estudios realizados en el mundo sobre el impacto en la fauna silvestre. Por ejemplo, hay trabajos puntuales que muestran que la ceniza volcĆ”nica produce alteraciones en las poblaciones de insectos, araƱas, otros invertebrados, peces y ciervos. En la mayorĆa de los casos produce disminuciones poblacionales, pero en algunas especies ha producido un aumento.
Sobre la fauna patagónica no hay estudios previos, a excepción de un trabajo de Rubin y colaboradores que estudiaron la muerte de miles de ovejas en relación con la erupción del volcÔn Hudson en el sur de Chile en 1991. Este estudio demostró que el efecto mecÔnico de las cenizas y algunos tóxicos, como el flúor, transportados por las cenizas y absorbidos por la vegetación, junto con la hambruna producida por la desaparición de las pasturas, provocaron estas grandes mortandades.
El material particulado mĆ”s fino se ha asociado con alteraciones en el aparato respiratorio. Esto estĆ” probado ya sea para los pulmones de los vertebrados terrestres como para las branquias de los peces. En el hemisferio norte se han realizado estudios experimentales con cenizas volcĆ”nicas recientes, que mostraron que la exposición prolongada de ratas y hamsters aumenta la susceptibilidad a algunas enfermedades infecciosas que afectan las vĆas respiratorias, y produce cambios en la función pulmonar, al producir daƱos en la estructura microscópica de los pulmones.
Sobre la base de estos antecedentes, despuĆ©s de la erupción del volcĆ”n Puyehue cabe esperar una repercusión en la fauna regional a corto y a largo plazo, si bien es aventurado especular la magnitud del impacto y quĆ© grupos de animales serĆan los mĆ”s perjudicados. Factores tales como la composición de las cenizas, la profundidad de los depósitos, la distancia al volcĆ”n, la topografĆa del terreno, la orientación, la protección que brinda el dosel arbóreo y el sotobosque, hacen que los efectos negativos sean diferentes, aĆŗn dentro de una misma Ć”rea. Los animales necesitan para sobrevivir una cierta integridad de su hĆ”bitat, dentro de la cual la vegetación juega un rol fundamental como proveedora de alimento y refugio. Resulta evidente que el mayor impacto serĆ” en zonas mĆ”s cercanas al volcĆ”n. TambiĆ©n las caracterĆsticas de los distintos grupos animales los hacen susceptibles en distinto grado, en función de su capacidad de desplazamiento (migración o bĆŗsqueda de refugio), su alimentación y otras caracterĆsticas. A mediano y largo plazo es esperable una transferencia de los impactos a travĆ©s de la cadena trófica.
POr su parte, Pablo Vigliano, del departamento de BiologĆa analizó el efecto sobre la biota acuĆ”tica y sostuvo que en primera instancia cabe considerar que hay dos tipos de efectos generales, los efectos inmediatos y los que se producen a mediano y largo plazo. Mientras que los primeros suelen ser por lo general perjudiciales para la biota, los segundos pueden tener tanto efectos perjudiciales como beneficiosos para ciertos grupos de organismos. TambiĆ©n cabe considerar que los efectos sobre la biota no se producen solo sobre organismos individuales, sino que dependiendo del nĆŗmero, estadios de vida y procesos poblacionales y comunitarios afectados se pueden producir efectos en cascada que afecten progresivamente a poblaciones, comunidades e incluso ecosistemas. Los efectos de carĆ”cter inmediato se producen por el aporte masivo de partĆculas que pueden producir efectos de origen fĆsico y/o tóxico sin dar tiempo a los organismos a escapar. Bajas concentraciones de partĆculas pueden producir en la biota efectos a mediano o largo plazo.
Los efectos fĆsicos se producen por alteración de las condiciones de hĆ”bitat al acumularse el material volcĆ”nico ya sea como sedimentos que se depositan o como partĆculas en suspensión. El efecto en ambos casos afecta a la biota por alteración de los sitios de alimentación, refugio y reproducción. El grado de alteración depende de la distancia al volcĆ”n, el tamaƱo y caracterĆsticas de partĆculas predominantes y la hidrologĆa particular del ambiente afectado. RĆos y arroyos de mucho caudal y aguas rĆ”pidas pueden transportar cargas elevadas de sedimentos en suspensión con un efecto mĆ”s reducido que en aguas lentas.
Un efecto notorio de la sedimentación de partĆculas es el entierro de los fondos de desove. En la cuenca del Nahuel Huapi hay cuatro especies de salmónidos que utilizan fondos de grava de arroyos, rĆos y en menor medida costas de lagos para depositar sus puestas. Los huevos de estas especies requieren de flujo continuos de aguas oxigenadas. El depósito de sedimentos sobre estos fondos puede destruir las puestas. Debido a que las truchas de arroyo y los salmones encerrados habrĆan comenzado a desovar en la región en mayo y las truchas marrones lo harĆan entre fines de mayo y principios de junio, estas tres especies pueden sufrir pĆ©rdidas considerables de sus puestas durante este aƱo. Dado que la trucha arco iris desova entre Junio y noviembre el efecto sobre sus puestas dependerĆ” de la evolución de la actividad volcĆ”nica.
Cabe considerar ademÔs que si el depósito de material volcÔnico afecta la abundancia y variedad de especies de invertebrados bentónicos de los cuales se alimentan los juveniles de estas especies asà como ejemplares de las especies de peces nativos, se producirÔ un efecto indirecto en detrimento de la comunidad de peces en general.
A nivel de lagos y lagunas la acumulación de sedimentos sobre sectores profundos producirĆ” cambios pero los mismos no serĆ”n necesariamente notados, dependiendo esto del tamaƱo del cuerpo de agua y la profundidad. En cuerpos de agua someros la vegetación sumergida enterrada por los sedimentos puede llevar a la generación de barros anóxicos. En sectores litorales y someros de la costa del Nahuel Huapi se puede observar que se ha generado una capa de pumicita de grano grueso que flota sobre el agua. Sobre esta capa se han depositado capas sucesivas de las mismas partĆculas llegando a generar una interfase pumicita - agua que en algunos casos supera los 50 cm de espesor. El oleaje sobre esta capa estarĆa produciendo un efecto abrasivo en las costas cuya principal consecuencia serĆ” despojar los fondos costeros de vegetación acuĆ”tica sumergida y organismos bentónicos. Mientras que los peces y macrocrustaceos como la pancora y los camarones tienen la capacidad de abandonar estas Ć”reas otros organismos tales como las almejas y caracoles y otros invertebrados probablemente queden atrapados y mueran.
Otro tipo de efecto fĆsico de tipo inmediato puede producirse cuando la concentración de ceniza en suspensión en el agua alcanza niveles que interfieren mecĆ”nicamente con la respiración. Esto sucede cuando la concentración de ceniza en suspensión lleva a que las branquias produzcan una secreción mucosa que al interactuar con la ceniza forma una pelĆcula que impide el intercambio gaseoso y la consiguiente asfixia de los organismos.
Otro tipo de efectos posibles suele darse si el material volcĆ”nico produce cambios en la calidad del agua por aporte de elementos tóxicos. Ejemplo de esto serĆan cambios en el grado de acidez-alcalinidad del agua, el aporte de substancias sulfurosas, arsĆ©nico, etc. En el caso particular de las emisiones del volcĆ”n Puyehue, los anĆ”lisis de las cenizas realizados por INVAP y el CAB no relevaron indicios de sustancias tóxicas. Los anĆ”lisis de agua tampoco han revelado cambios marcados en la acidez del agua. En resumen a la fecha las cenizas no parecen haber producido alteraciones quĆmicas notorias en la cuenca del Nahuel Huapi, si bien no se pueden descartar cambios en cercanias del volcĆ”n.
Dos posibles efectos contrapuestos a tomar en cuenta se hallan relacionados con cambios en la productividad de lagos y lagunas. Por un lado el incremento de la turbidez del lago puede producir una disminución de la fotosĆntesis. Si esta disminución se mantiene por un perĆodo prolongado puede llevar a una disminución de la productividad del lago, lo que tendrĆ” efectos negativos para toda la biota en general. Por otra parte las cenizas son ricas en hierro, el aporte de este tipo de cenizas en lagos de otras partes del mundo ha producido masivos desarrollo de algas y un consiguiente aumento de la productividad. SegĆŗn algunos cientĆficos dichos aumentos de la productividad han sido responsables por aumento en el nĆŗmero y tamaƱo de los peces de dichos ambientes.
En este momento no se puede decir cuales serÔn las consecuencias a mediano y largo plazo de la actividad volcÔnica del Sistema Puyehue-Cordon Caulle sobre la biota acuÔtica de la cuenca del Nahuel Huapi. Esto se debe a la gran cantidad de variables y escenario posibles Cabe considerar entre ellas el tiempo que dure la actividad volcÔnica, el tipo de material que sea expulsado, el momento del ciclo biológico en que se hallen los organismos expuestos, asà como las relaciones funcionales entre distintos grupos de organismos.

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