8 de diciembre de 2014
Una silenciosa pero dura batalla subterrĆ”nea se estĆ” gestando en estos tiempos en la Argentina alrededor de los negocios comerciales, los recursos petroleros, la minerĆa y las obras de infraestructura que se disputan por lo menos tres grandes paĆses: los Estados Unidos, China y Rusia.
A primera vista hay en juego una veintena de licitaciones internacionales en marcha que puso a disposición la Casa Rosada y por las que ya empezaron a competir los tres paĆses que manejan actualmente la geopolĆtica mundial.
En este contexto Rusia y China cuentan con grandes ventajas en relación a los Estados Unidos si se tiene en cuenta que la presidenta Cristina Kirchner acaba de sellar alianzas estratégicas con los presidentes Vladimir Putin y Xi Jinping, que estuvieron por Buenos Aires en sendas visitas oficiales.
No sólo esto: la desventaja de Washington respecto de PekĆn y MoscĆŗ se profundizó porque la Argentina mantiene una fuerte disputa con la administración de Barack Obama a raĆz de la puja contra los fondos buitres, que por un fallo del juez norteamericano Thomas Griesa reclaman a Buenos Aires mĆ”s de 4.000 millones de dólares.
En el plano de la puja por la energĆa nuclear con fines pacĆficos China y Rusia mantendrĆ”n una clara competencia en la Argentina. El ministro de Planificación, Julio De Vido, ya avanzó en un acuerdo con la empresa China National Nuclear Corporation (CNNC) para la construcción de Atucha III con uranio natural y agua pesada. PekĆn pondrĆ” 2000 millones de dólares iniciales y luego 34.000 millones de pesos.
El otro proyecto de energĆa nuclear es el de Atucha IV, que tendrĆ” agua liviana y uranio enriquecido. A la prelicitación ya se presentaron empresas de los Estados Unidos, Francia, Japón, Rusia, China y Corea. Pero en el Gobierno aseguran que, por el tipo de tecnologĆa por utilizar, los rusos tienen “altas posibilidades” de ganar esa licitación.
De Vido ya adelantó sus preferencias por Rusia y China en la Conferencia General del Organismo Internacional de EnergĆa Atómica (OIEA) que se realizó en Viena en agosto pasado, cuando se reunió con el secretario de EnergĆa de Estados Unidos, Ernest Moniz. AllĆ le comunicó al funcionario norteamericano que Washington quedó relegado del proyecto de Atucha III, porque China tiene la tecnologĆa CandĆŗ, que se usarĆ” allĆ, y aportarĆ” financiamiento directo.
El aporte financiero directo para los emprendimientos que se van a desarrollar en la Argentina no es un tema menor para un paĆs que no logra acceder al crĆ©dito internacional, por estar en default. En este caso, China le asegura a la Argentina dinero fresco por el traspaso de unos 11.000 millones de dólares a travĆ©s de swaps que ya empezaron a hacerse efectivos.
De todas maneras, en la competencia por el petroleo de la Argentina en el yacimiento de Vaca Muerta, situado en la Patagonia y uno de los mĆ”s grandes del mundo en cuanto a energĆa no convencional, los norteamericanos han avanzado sustancialmente respecto a sus competidores rusos o chinos.
La empresa Chevron selló un polĆ©mico acuerdo confidencial con el gobierno de Cristina Kirchner que contempla una estabilidad tributaria absoluta, garantĆas de que la empresa podrĆ” enviar dividendos al exterior y la posibilidad de fijar la jurisdicción extranjera para dirimir cualquier disputa con YPF.
En medio de esta disputa, una misión comercial de Rusia llegó recientemente a Buenos Aires para avanzar en eventuales acuerdos petroleros con YPF por Vaca Muerta. La misión la encabezó el viceministro de Desarrollo Económico de Rusia, Oleg Fomichev, fue acompaƱado porempresarios de companĆas lĆderes en el sector de petróleo y gas, como OMZ, Uralmash, REP Holding, GPB Global Resources, Enex y Eriell Group, entre otras. Todas estas mantuvieron reuniones con el ministro de EconomĆa, Axel Kicillof, y cuenta con el respaldo financiero de Gazprombank que tambiĆ©n sumó a sus directivos por la gira de Buenos Aires.
“Hay muchas expectativas de negocios con Rusia”, sintetizó un destacado funcionario de la Casa Rosada luego de esa ronda de encuentros con empresarios rusos.
Por otra parte, la Argentina quiere potenciar el comercio de alimentos con Rusia y aprovechar las sanciones que impusieron la Unión Europea y Estados Unidos a Moscú por su posición frente al conflicto de Ucrania. En el Ministerio de Agricultura que conduce Carlos Casamiquela se muestran optimistas: creen que la Argentina podrÔ aumentar la venta de carnes y lÔcteos a Rusia en un 25%.
Como contrapartida, la Argentina envĆa a China el 60 % de la producción total de su soja y, segĆŗn datos de la Dirección de Negocios Internacionales, que dirige Marcelo Elizondo, el aƱo pasado las exportaciones de la Argentina a China fueron por 6.358 millones de dólares.
Hay a su vez, unos 15 proyectos de infraestructura que se dispone a licitar en lo inmediato la Argentina, por un costo total de 16.966 millones de dólares. AllĆ estĆ” contemplada la construcción de cuatro hidroelĆ©ctricas en NeuquĆ©n, un dique en Santiago del Estero, un programa hĆdrico en Santa Cruz y otra central hidroelĆ©ctrica en San Juan, entre otros planes.
Ya se realizó la apertura de las ofertas económicas de la licitación pública para la hidroeléctrica Chihuido I, en Neuquén, donde competirÔn empresas chinas y rusas. En Moscú se ilusionan con ganar esta licitación porque China ya obtuvo el proyecto de las represas Kirchner y Cepernic, en Santa Cruz.
Por otra parte, en el Ć”mbito de la minerĆa, los rusos han avanzado bastante en los negocios en la Cordillera de los Andes. Taras Nechiporenko, CEO de la minera San Jorge (ubicada en Mendoza y que tiene proyectada una inversión de unos 600 millones de dólares), dice que la Argentina “es tierra de oportunidades”. Claro que no es el Ćŗnico que competirĆ” por los minerales aquĆ: tambiĆ©n hay empresas canadienses, australianas y norteamericanas que pisan fuerte en este rubro altamente competitivo.
La Comisión Económica para AmĆ©rica Latina y el Caribe (CEPAL) redujo de 1% a 0,2% la proyección de crecimiento de la Argentina para este aƱo y los Ćŗltimos datos de inversión directa extranjera que emitió esa comisión reflejan que hubo un fuerte retroceso de las inversiones en la Argentina. No obstante, hay muchos empresarios extranjeros que piensan que el paĆs sigue siendo un buen lugar donde hacer negocios.
MartĆn Dinatale es editor de PolĆtica del diario La Nación.